“En el transcurso de la Batalla de Ideas se alcanzó un viejo sueño: la universalización de la educación superior, abriendo el acceso a las universidades a todos los jóvenes egresados de los Programas de la Revolución y a los trabajadores en general”.

“Hoy se ha masificado la educación superior, que comenzó con los médicos y educadores, continuó con los trabajadores sociales, los de las ciencias informáticas, los instructores de arte, la universalización de los estudios universitarios para gran número de carreras.  Hay que hacer trabajar las células del cerebro si se desea formar conciencia, tan necesaria en la complejidad del mundo actual.”

 

“El Ballet Nacional de Cuba ha estado presente en los momentos cumbres de nuestras mayores realizaciones culturales, en la larga batalla por la independencia y el socialismo librada por nuestro pueblo”.

“La excelencia de Alicia, su talento, su tenacidad y su ejemplo, que inspiraron a generaciones de brillantes artistas, hicieron posible el milagro: la existencia del Ballet Nacional de Cuba con calidad y prestigio mundiales; el nacimiento de la Escuela Cubana de Ballet, síntesis de universalidad, tradición, cubanía y estilo propio, reconocida y aclamada en cualquier parte del planeta; la formación de nuevos y extraordinarios valores y la posibilidad de lograr otros ambiciosos sueños”.

“(…) nuestra juventud debe procurar adquirir aquellos conocimientos que sean más útiles en cada momento a la nación. Sobre todo, si se tiene en cuenta que estamos entrando en una etapa enteramente nueva (…)”.

“Siempre existió una vanguardia de jóvenes que tomaron conciencia de los problemas de aquella universidad, y tomaron conciencia de los problemas del país, y conciencia de los problemas del mundo. Hoy puede decirse que esa conciencia no es solo la conciencia de una vanguardia, sino es conciencia de la inmensa mayoría de la masa de nuestros estudiantes”.

“Aquella universidad del pasado escribió páginas gloriosas, pero las escribió precisamente por tratar de cambiar aquel pasado, como las escribieron en los años 20, en los años 30, como las escribieron en los días de la lucha contra la tiranía batistiana”.

“No hay duda de que hemos adelantado, y no hay duda de que nuestra universidad hoy es incomparablemente mejor de lo que era en los primeros años de la Revolución y es infinitamente superior a la universidad de antes de la Revolución”.

“A todos nosotros, sin excepción, nos corresponde el papel de enseñar; a todos nosotros, sin excepción, nos corresponde el papel de maestros. La tarea más importante de todos nosotros es preparar el porvenir; nosotros somos, en esta hora de la patria, el puñado de semillas que se siembra en el surco de la Revolución para hacer el porvenir”.

“Les diré, en primer término, que ni en la segunda mitad de este siglo, ni en la primera, ni en alguna otra época de la historia, un país, y en este caso un país pequeño del Tercer Mundo y, además, bloqueado económicamente por la potencia más poderosa y más rica de la Tierra, hostigado, agredido de mil formas diferentes, hizo por el deporte ni alcanzó los logros que, en un brevísimo período de tiempo, hizo y alcanzó Cuba”.