“Lo grave sería pensar que cada uno de nosotros somos unos sabios consumados, pensar que cada uno de nosotros sabe mucho. Debemos empezar por saber que sabemos poco, debemos empezar por reconocer que tenemos poca experiencia; y empezaremos a saber cuando empecemos a comprender que no sabemos mucho, y que todos nosotros tenemos mucho que aprender, que todos nosotros tenemos mucho que meditar, y que todos nosotros tenemos mucho que estudiar”.
“Hoy es cada vez más difícil impedir que la verdad se conozca. Eso lo hemos visto en otras partes del mundo, por eso me parece muy correcto soñar con un mundo futuro distinto a este mundo de hoy, sin explotación, sin opresión, sin dominación; un mundo donde no haya miles de millones de personas sin asistencia médica, sin educación, sin trabajo, sin vivienda, sin alimentos; un mundo en que se deje a los hombres trabajar por su progreso, por su desarrollo, por su bienestar; un hombre que sea capaz de sustentarse y, al mismo tiempo, preservar la naturaleza”.
“No es un sueño ni es un imposible que un día todos esos recursos fabulosos que servirían para educar, para enseñar y para mejorar al hombre, puedan ser dedicados a esos fines de carácter humano”.
“Nuestro país no practica el chovinismo ni comercia con el deporte, que es tan sagrado como la educación y la salud del pueblo; practica, en cambio, la solidaridad. Hace años creó una Escuela Formadora de Profesores de Educación Física y Deportes, con capacidad para más de 1,500 alumnos del Tercer Mundo”.
“La Revolución que estamos haciendo no llegará al máximo de sus realizaciones, si parejamente no se produce en nuestras universidades el equipo de hombres que salve la tremenda laguna que se creó por ausencia de hombres técnicamente capacitados”.
“Entiendo que la universidad nos humanizó, entiendo que aquí invertimos gran parte de esa energía primitiva, de esas pasiones un tanto primitivas también con que venimos al mundo”.
“Y es realmente impresionante el interés por el estudio, el deseo de superarse y el deseo de capacitarse que tiene hoy nuestro pueblo, y es una de las cosas verdaderamente que más nos impresiona de la Revolución, porque lo más importante es el hombre, lo más importante es el pueblo”.
“Imposible tener un pueblo verdaderamente revolucionario, sin educación; imposible tener un pueblo verdaderamente trabajador y verdaderamente cumplidor de su deber, sin educación”.
“La educación es indispensable, si es que queremos realizar los grandes proyectos en el campo de la ciencia y en el campo de la economía que la Revolución tiene delante (…)”
“No puede concebirse una revolución sin educación, no puede concebirse progreso sin educación, no puede concebirse un futuro esplendoroso para la nación cubana sin educación, no puede concebirse un mejoramiento en todos los órdenes de la vida sin educación!”