“A nuestro país, en su condición de Estado revolucionario, le resulta posible consagrar una gran parte de la batalla a esa lucha por el futuro, a esa lucha contra la globalización neoliberal que nos aplasta a todos y que amenaza con aplastarnos a todos. No es la lucha contra la globalización como fenómeno inexorable; es la lucha por una globalización humana y una globalización justa”.
“Lo que reclamamos, y por lo que debemos luchar, es que la globalización inevitable que por ley de la historia hoy se desarrolla, sea la globalización de la fraternidad y la cooperación entre todos los pueblos, del desarrollo sostenible, de la justa distribución y el uso racional de las abundantes riquezas materiales y espirituales que con sus manos y su inteligencia es capaz de crear el hombre, condición indispensable para la patria común ineludible de una humanidad que puede y debe perdurar”.
“La globalización es inevitable. Vano sería oponerse a una ley de la historia. Pero la que hoy se desarrolla, desde un punto de partida igualmente histórico, es en cambio posible y también inevitable transformarla, sin lo cual nuestra especie no podría sobrevivir. Tal vez es ya tarde, pero sería mejor no esperar a que fuese demasiado tarde”.
“(…) lo que este mundo necesita es la globalización de la solidaridad, ¿y qué quiere decir eso? Quiere decir, tal como yo lo interpreto, un mundo diferente, un mundo más justo, un mundo en que el hombre sea hermano del hombre, en que todos los adelantos de la ciencia y de la técnica estén no al servicio de la muerte, sino al servicio de la salud, de la vida, del hombre, de la tecnología, para producir lo que se necesita y que es posible producir”.
“Algún día no nos separarán orígenes étnicos, ni chovinismos nacionales ni fronteras, ni ríos ni mares, ni océanos ni distancias. Seremos, por encima de todo, seres humanos llamados a vivir inevitablemente en un mundo globalizado, pero verdaderamente justo, solidario y pacífico. Ese día hay que ganarlo luchando”.
“Mis convicciones más profundas: la increíble e inédita globalización que nos ocupa, es un producto del desarrollo histórico; un fruto de la civilización humana; se alcanzó en un brevísimo período de no más de tres mil años en la larga vida de nuestros antepasados sobre el planeta (...)”
"¿Qué tipo de globalización tenemos hoy? Una globalización neoliberal; así la llamamos muchos de nosotros. ¿Es sostenible? No. ¿Podrá subsistir mucho tiempo? Absolutamente no. ¿Cuestión de siglos? Categóricamente no. ¿Durará sólo décadas? Sí, sólo décadas. Pero más temprano que tarde tendrá que dejar de existir. ¿Me creo acaso una especie de profeta o adivino? No. ¿Conozco mucho de economía? No. Casi absolutamente nada. Para afirmar lo que dije basta saber sumar, restar, multiplicar y dividir. Eso lo aprenden los niños en la primaria."
“Hoy se habla de la globalización de la economía. Vamos a ver lo que queda para los países del Tercer Mundo de esta globalización, cuando desaparezcan todos los mecanismos de defensa que hoy tiene el Tercer Mundo, compitiendo con la tecnología, compitiendo con el inmenso desarrollo de los países capitalistas desarrollados, que ahora tratarán de explotar, más que nunca, los recursos naturales y la mano de obra barata del Tercer Mundo para acumular más y más capital”.
“Han sido necesarios (…) años de Revolución, han sido necesarias experiencias de todas clases, ha sido necesario un período especial, ha sido necesaria una batalla ideológica descomunal, ha sido necesario caer en este mundo que llaman globalizado, donde, entre otras cosas, las más globalizadas son la desinformación y la mentira”.
“Están llegando los tiempos de pensar en la patria mundial; están llegando los tiempos de pensar en el mundo, porque este mundo inexorablemente se ha globalizado bajo la filosofía del más triste y cruel de los conceptos o de las concepciones, que es un mundo globalizado bajo la égida de una superpotencia única y en pro de un mundo unipolar, no para salvarlo, sino para destruirlo; no para traer la justicia que necesitamos todos, sino para esclavizarnos más todavía si es posible, para saquearnos más todavía si fuera probable, para humillarnos más aún, para destruir nuestros sueños que son ind