“No estamos contra la globalización, no se puede estar, es una ley de la historia; estamos contra la globalización neoliberal, la que quieren imponer al mundo y que será insostenible, se derrumbará, y hay que ayudar a derrumbarla, y para ayudar hace falta conciencia, porque la conciencia es lo esencial; es con mucha conciencia que se ha llevado a cabo la obra de la Revolución”.

"El yugo estrangulador que ata a los países latinoamericanos a la fuga de capitales, es la compra libre, sin restricción ni requisito alguno, de divisas convertibles con moneda nacional, fórmula impuesta como sagrado principio neoliberal, por las organizaciones financieras internacionales".

“Nos encontramos hoy ante una gran crisis generalizada, tanto económica como política. Tal vez la primera de carácter plenamente global”.

 

"Mis convicciones más profundas: la increíble e inédita globalización que nos ocupa, es un producto del desarrollo histórico; un fruto de la civilización humana; se alcanzó en un brevísimo período de no más de tres mil años en la larga vida de nuestros antecesores sobre el planeta. Eran ya una especie completamente evolucionada. El hombre actual no es más inteligente que Pericles, Platón o Aristóteles, aunque no sabemos todavía si suficientemente inteligente para resolver los complejísimos problemas de hoy. Estamos apostando a que puede lograrlo. Sobre eso ha tratado nuestra reunión".

"¿Qué tipo de globalización tenemos hoy? Una globalización neoliberal; así la llamamos muchos de nosotros. ¿Es sostenible? No".

"Una bestia salvaje gobierna al mundo: el mercado, y lo conduce inexorablemente hacia la globalización neoliberal".

“A medida que transcurre el tiempo y aceleradamente se globaliza el mundo, aceleradamente se establece un orden económico mundial insostenible e insoportable, las ideas, que son la materia prima con la que se forman conciencias, son la materia prima por excelencia de la ideología”.

“Los problemas del mundo no se resolverán con armas nucleares, es imposible, ni se resolverán mediante guerras, e incluso digo más, no se resolverán mediante revoluciones aisladas que, en este orden implantado con la globalización neoliberal, pueden ser aplastadas sencillamente en cuestión de días o, cuando más, de semanas”.    

 

"(...) la Escuela de Cine es importante y es un medio también de liberación, porque ellos nos aplastan y las películas latinoamericanas no se exhiben en sus cadenas multinacionales; en cambio, ellos nos traen enlatada toda su basura y la tenemos que ver a la fuerza. En América Latina y en las grandes cadenas de televisión, todo lo que funciona, como regla, es el anuncio comercial y la basura enlatada".

"Las condiciones existentes hoy en el mundo hacen insostenible este orden infame que estamos soportando y, por tanto, en nuestro criterio, la tarea número uno es sembrar ideas, sembrar conciencia, para que cuando ese mundo se derrumbe la humanidad esté mejor preparada para construir sobre sus ruinas un mundo mejor, una globalización más humana".