"No somos un pueblo de caudillos; somos un pueblo de ideas, ¡de ideas!, donde solo el pueblo es el juez supremo, y pudiéramos decir que el dueño de la verdad.”

“Hoy no se puede hablar de ideas revolucionarias, si no están inspiradas en la doctrina de la clase obrera, en el marxismo-leninismo, y si no persiguen como objetivo a corto o a mediano o a largo plazo el socialismo”.

“Cada día nuestro pueblo será poseedor de una mayor experiencia y cultura en muchos campos. Ante todo, debe ser ejemplo de justicia social plena cada vez más perfecta y profunda, y compartir con el mundo su experiencia. Nuestra fuerza estará en las ideas, y la fuerza de las ideas estará por encima de todo en el ejemplo”.

“Solamente una gran causa y solamente un gran ideal es capaz de reunir al pueblo así”.

“Si vamos a hablar de ideología, hablemos de la ideología de salvar el mundo primero y perfeccionar el mundo; no después, sino cuanto antes mejor, y tratar de salvarlo y perfeccionarlo desde ahora. Cuando lo hayamos salvado, lo podremos seguir perfeccionando mucho más”.

“Nosotros somos revolucionarios de convicciones firmes, y nuestras ideas, nuestras convicciones, son irrenunciables. Hay cosas sagradas: la independencia, la soberanía del país, sus principios revolucionarios, su sistema político y social, su derecho a construir el futuro, que son irrenunciables, quien pretenda destruirlas, tendrá que combatir contra nosotros.”

“Las ideas, en un determinado grado de su desarrollo, se convierten en una fuerza real. Y en nuestro país la dignidad, el honor, la conciencia revolucionaria, se han convertido en una fuerza impresionante que se palpa en cualquier rincón del país.”

“Nuestro país (…) ha sido un ejemplo de cómo las ideas revolucionarias pueden abrirse paso aun en medio de una gran confusión, aun en medio de un gran dominio ideológico, de la influencia de las ideas reaccionarias. Las ideas revolucionarias son fuertes, son sólidas, se fundan en las realidades, se fundan en el proceso histórico, se injertan a los sentimientos de los pueblos, coinciden con sus aspiraciones y con sus necesidades.

“Esa ha sido una norma que ha seguido la Revolución, nos parece que fue un camino correcto, y no será mediante leyes, mediante la presión o la coerción legal, o el ejercicio del poder del Estado proletario, que habremos de avanzar por los caminos que convienen al país y por los caminos que convienen a la Revolución. Y por eso se trazó esa línea y ese principio, la Revolución dijo que no habría más leyes agrarias, hay que trabajar mediante métodos persuasivos.”

“Y si algo puede satisfacer, como premio al esfuerzo de tantos compatriotas como lucharon y muchos de ellos cayeron o dieron todas las energías de su vida a una idea justa, a un sueño noble, es que nuestro país se va acercando hacia una sociedad donde todos los seres humanos tengan iguales posibilidades, pero no en teoría, porque solo en teoría se podría hablar de igualdad en este mundo.”