“Los jóvenes de hoy, han de sentirse como los seguidores de aquellos hombres, como los abanderados de aquellos hombres, los que han tomado su estandarte, los que siguen avanzando, los que siguen marchando hacia adelante por el camino ascendente de nuestro pueblo, por la historia gloriosa de nuestra patria. Ustedes son las nuevas oleadas revolucionarias, y estamos seguros de que sabrán serias.”
“Lo importante es, realmente, que nosotros no perdamos el espíritu juvenil y que los jóvenes no pierdan el espíritu revolucionario. Creo que ese es el punto donde debemos encontrarnos siempre, sin que importen las edades. Que no se vuelva el recuerdo de las luchas de nuestro pueblo algo académico, que no se vuelva algo así como una historia fría.
“Hay que darse cuenta de la responsabilidad que tienen los educadores, la responsabilidad que tienen en nuestra sociedad, en nuestro sistema social, en nuestra Revolución, en nuestro porvenir, porque son los maestros y profesores los que trabajan con los niños y con los jóvenes”.
“Cuando el Che muere, incluso pudiera decirse que en el propio pueblo de Bolivia había muchas personas todavía confundidas por la propaganda, por la mentira, por la demagogia, que en los primeros momentos no comprendieron el gesto del Che. Con el transcurso del tiempo, y con el transcurso de los meses y de los años, la figura del Che se fue agigantando, hasta convertirse en un símbolo no solo de los pueblos latinoamericanos, sino incluso de los jóvenes norteamericanos, y un símbolo querido de la juventud mundial”.
“Los revolucionarios siempre lucharon para el futuro. Máximo Gómez y Martí lucharon para el futuro. Cuando Martí murió allí en Dos Ríos, sabía que estaba muriendo por un futuro; su preocupación no era ver el fruto de todo aquello. Habría sido extraordinariamente útil su presencia más tiempo. Muere en la flor de la juventud, puede decirse; cuando más estaba produciendo su talento. Ellos estaban luchando por un futuro”.
“Esta obra, esta lucha es una lucha larga de nosotros y de ustedes también, los jóvenes, la nueva generación; es una lucha de todos, de jóvenes y de ancianos, de hombres y de mujeres, de todo el pueblo, en el cual se forma una conciencia”.
“Compórtense siempre como jóvenes conscientes de la tarea que los espera, como jóvenes conscientes de una nueva etapa en la historia del hombre”.
“El hombre joven es, por temperamento, revolucionario; todo pueblo explotado, toda clase social explotada son, por naturaleza, revolucionarios. Pueblos explotados y clases sociales explotadas tenían que ser, necesariamente, revolucionarios. El germen de la revolución estaba en la realidad social y económica de América”.
“Miles de instructores deportivos cubanos se extienden ya por todas partes, sin que nadie cuestione sus cualidades humanas y profesionales. Sus nobles y abnegados esfuerzos estarán unidos al auge que cobra el deporte en muchos países de nuestro hemisferio y en otras regiones del Tercer Mundo. Sus discípulos competirán fuertemente con nuestros atletas.
“Creo que en nuestra juventud, en nuestros adolescentes y en nuestros pioneros, se expresa la obra de la Revolución y, en primer lugar, ese milagro social de que todos los niños tengan escuela, de que todos los niños estén matriculados”.