“El neoliberalismo proscribe toda injerencia del Estado como elemento perturbador de la economía, cual si pudiese existir orden interior, ejército, salud, educación, cultura, ciencia, tribunales, jueces, y otras muchas actividades sin el Estado y sus leyes”.

“Los cubanos podemos sentirnos orgullosos de estar muy conscientes de la responsabilidad histórica adquirida por nuestro pueblo en su larga lucha por la libertad y la justicia”.

“Ya no solo es Cuba; son muchos los pueblos dispuestos a luchar hasta la muerte por su Patria”.

“Sería interminable la lista de contradicciones entre las ideas que la nación cubana ha defendido con grandes sacrificios durante medio siglo y la política egoísta de ese colosal imperio”.

“El pueblo de Estados Unidos simpatizaba con la lucha cubana.  Aquella Declaración Conjunta era una ley del Congreso de esta nación, en virtud de la cual declaraba la guerra a España.  Mas aquella ilusión concluyó en un cruel engaño”. 

“Los cubanos que lucharon por nuestra independencia, los cubanos que en aquellos instantes estaban dando su sangre y su vida, llegaron a creer de buena fe en aquella Resolución Conjunta del Congreso de Estados Unidos, del 20 de abril de 1898, que declaraba que Cuba es y de derecho debe ser libre e independiente”.

“Cuba fue el último país de América en librarse del coloniaje español, del yugo colonial español, con perdón de su señoría, el representante del gobierno español. Y por ser el último, tuvo que luchar también más duramente”.

“Cuba tiene una raíz étnica y cultural muy distinta, y esa raíz se afianzó durante siglos”.

“El mundo no había tenido muchas razones para saber que Cuba existía. Para muchos era algo así como un apéndice de Estados Unidos. Incluso para muchos ciudadanos de este país Cuba era una colonia de Estados Unidos. En el mapa no lo era; en el mapa nosotros aparecíamos con un color distinto al color de Estados Unidos. En la realidad sí lo era”.

“No son admisibles condiciones de ningún tipo cuando se trata de principios inalienables de nuestra Patria. La forma de organización política de una nación soberana no puede ser sometida a condiciones. Cuba no negocia ni vende su Revolución, que ha costado la sangre y el sacrificio de muchos de sus hijos”.