“Sin esos años que dispusimos para educar, sembrar ideas, conciencia, sentimientos de profunda solidaridad en el seno del pueblo y un generoso espíritu internacionalista, nuestro pueblo no habría tenido fuerzas para resistir.”

"Tenemos delante un largo camino, tenemos delante una gran tarea en nuestros pueblos, en nuestros continentes, en nuestras obligaciones con los demás pueblos, y cumpliremos nuestro deber de solidaridad"

“Cooperar con otros pueblos explotados y pobres fue siempre para los revolucionarios cubanos un principio político y un deber con la humanidad”.

“… la inteligencia es el tesoro más grande.  La inteligencia cultivada, el capital humano es lo que hace posible que podamos hablar de miles de médicos ayudando a otros países,…”

“Es necesario oponerse decididamente a la política divisionista del imperialismo en el seno de los Países No Alineados. Y es necesario buscar fórmulas, de modo que los beneficios de esta lucha alcancen a todos los pueblos subdesarrollados.”

“Luchamos por los más sagrados derechos de los países pobres; pero estamos luchando también por la salvación de ese Primer Mundo, incapaz de preservar la existencia de la especie humana, de gobernarse a sí mismo en medio de sus contradicciones y egoístas intereses, y mucho menos de gobernar al mundo cuya dirección debe ser democrática y compartida; estamos luchando —casi puede demostrarse matemáticamente— por preservar la vida en nuestro planeta”.

"Por eso podemos decir que los vietnamitas no solo lucharon por ellos: ¡lucharon por todos los pueblos del mundo, lucharon por la causa de la liberación de la humanidad, lucharon por la causa del socialismo y del comunismo! Los hombres que allí murieron, murieron también por nosotros. ¡Y la humanidad agradecerá eternamente esos servicios a Viet Nam!"

"El socialismo, el internacionalismo, el marxismo-leninismo nos dicen que debemos luchar unidos. Por eso pienso que la unión, la hermandad, la solidaridad, la colaboración entre los pueblos de Angola y de Cuba, es un ejemplo para el mundo."

“La ofensiva de masas y de ideas desatada en nuestro país es algo que no tiene precedentes. […] En ninguna época, en ningún otro sitio se entabló semejante contienda en el terreno de las ideas y de la ética entre un país tan poderoso y el pueblo de una pequeña Isla situada a solo 90 millas de sus costas.”

Documentos: Juramento de Baraguá, 15 de marzo de 2000.

“¡Confíen en Cuba! Cuba no solo está defendiendo allí en aquella trinchera su propia soberanía: nosotros entendemos que desde aquella trinchera estamos defendiendo también los intereses de los demás pueblos de América Latina.”