“Hace falta una lucha infatigable contra las causas que originan la pobreza; hace falta una lucha inconmovible contra el capitalismo, contra el neoliberalismo y contra el imperialismo, hasta el día en que deje de hablarse de miles de millones de seres humanos que pasan hambre, que no tienen escuelas, que no tienen hospitales, que no tienen trabajo, que no tienen techo, que no cuentan con los más elementales medios de vida”.

“El neoliberalismo no tiene porvenir y llegará el momento en que todo eso empiece a cuestionarse, pero tiene que pasar el tiempo y, mientras tanto, tenemos que estar ahí luchando por las cosas más justas, por las ideas más correctas, formando conciencia. Es muy importante que los pueblos tomen conciencia, y los pueblos van a tomar conciencia en la medida en que ven que estas recetas no resuelven los problemas”.

 

“El empleo intencionado de las armas para matar a personas inocentes como método de lucha es absolutamente condenable y debe ser erradicado como algo indigno e inhumano, tan repugnante como el terrorismo histórico de los estados opresores”.

“Esta lucha contra la globalización neoliberal es la causa común —se puede decir— de todos los pueblos de la humanidad”.

“Es el deber de los revolucionarios y de los intelectuales ser soldados de primera fila en el campo de la lucha con el pensamiento y con la acción”.

“Y nunca un pueblo se dedicó con más tenacidad y más entusiasmo a la tarea de enseñar y de aprender; nunca un pueblo le dedicó tanta energía a la lucha contra la ignorancia, a la lucha por la cultura. Y eso significa lo que es una revolución”.

“(…) la lucha por la liberación fue interrumpida por la intervención yanki: intervención acompañada del engaño, acompañada de ocultos propósitos, acompañada de la mentira, que se presentaba como intervención liberadora de nuestro país.

“Y la lucha de Cuba, que se inició en 1895, fue una lucha por la independencia de Cuba y de Puerto Rico, porque Puerto Rico era también otra isla que estaba en manos de España”.

“Che fue un verdadero comunista y hoy es ejemplo y paradigma de revolucionario y de comunista. Che fue maestro y forjador de hombres como él. Consecuente con sus actos, nunca dejó de hacer lo que predicaba, ni de exigirse a sí mismo más de lo que exigía a los demás”.

“Es que en Che no solo admiramos al guerrero, al hombre capaz de grandes proezas. Y lo que él hizo, y lo que él estaba haciendo, ese hecho en sí mismo de enfrentarse solo con un puñado de hombres a todo un ejército oligárquico, instruido por los asesores yankis suministrados por el imperialismo yanki, apoyado por las oligarquías de todos los países vecinos, ese hecho en sí mismo constituye una proeza extraordinaria”.