“La historia del comercio internacional ha demostrado que el desarrollo es el factor más dinámico del comercio mundial. La mayor parte del comercio de nuestros días se realiza entre países plenamente industrializados. Podemos asegurar que mientras más se extienda la industrialización y el progreso en el mundo, más se extenderá también el intercambio comercial, beneficioso para todos”.

“La historia nos ha enseñado que el acceso a la independencia para un pueblo que se libera del sistema colonial o neocolonial es, a la vez, el último acto de una larga lucha y el primero de una nueva y difícil batalla. Porque la independencia, la soberanía y la libertad de nuestros pueblos, aparentemente libres, están de continuo amenazadas por el control externo de sus recursos naturales, por la imposición financiera de organismos internacionales oficiales y por la precaria situación de sus economías que les merma la plenitud soberana”.

“Cuando se analiza la estructura del mundo contemporáneo se comprueba que esos derechos de nuestros pueblos no están todavía garantizados. Los Países No Alineados sabemos bien cuáles son nuestros enemigos históricos, de dónde vienen las amenazas y cómo debemos combatirlas”.

“Queremos una paz que beneficie por igual a los grandes y a los pequeños, a los poderosos y a los débiles, que abarque todos los ámbitos del mundo y llegue a todos sus ciudadanos”.

“Y mal anda un imperio cuando su arma más poderosa, la mentira empieza a fallarle; cuando su instrumento más poderoso, cuando su garra más hiriente, que es la mentira, empieza a ser inofensiva, empieza a ser ineficaz, empieza a ser inútil, porque, al fin y al cabo, nos estamos vacunando”.

“¡Qué difícil se le hace cada vez más al imperialismo engañar a una parte del pueblo latinoamericano todo el tiempo! Y llegará el momento en que no pueda engañar absolutamente a nadie de los pueblos latinoamericanos y del Caribe. ¡Esas son las lecciones de la historia!”

“(…) Las masas de nuestro pueblo comprendieron desde el primer momento la necesidad de la unidad, y la unidad se convirtió en una cuestión esencial para la Revolución, la unidad se convirtió en un clamor de las masas, la unidad se convirtió en una consigna de todo el pueblo (…)”

“Todos somos parte de algo mucho mayor que nosotros, que es la patria, el pueblo; nuestras vidas son parte de la vida infinita e inmortal de la nación cubana y de nuestro pueblo revolucionario”.

“No es mucho pedir que se haga justicia con los profesionales del terrorismo que desde el propio territorio de Estados Unidos no han cesado de aplicar sus deleznables métodos contra nuestro pueblo para sembrar terror y destruir la economía de un país hostigado y bloqueado, desde cuyo territorio no ha salido nunca un artefacto terrorista, ni siquiera un gramo de explosivos para hacerlo estallar en Estados Unidos”.

“El deber de los revolucionarios, el primero de todos, es usar métodos revolucionarios, y llevar al pueblo por los caminos de la revolución y los sentimientos de la revolución y el estilo de la revolución; de lo contrario, no podría crearse ninguna sociedad nueva”.