“El bienestar y la felicidad humana nosotros no sólo los concebimos como bienes materiales: los concebimos como bienes materiales, pero los concebimos también —y muy esencialmente— como bienes morales, como bienes espirituales”.
“¿Qué fue lo que hizo posible resistir el bloqueo, desarrollar relaciones internacionales sólidas, cumplir después gloriosas misiones internacionalistas y la victoria cubana y africana de Angola? El tesón, la firmeza, la voluntad de lucha, el espíritu de Baraguá fue lo que triunfó allí. Ese ha sido el espíritu, la gran herencia que recibió nuestro pueblo”.
“El imperialismo y la reacción mundial deben saber que la Revolución no puede ser derrotada. Nuestros amigos en todo el mundo deben saber que nuestro pueblo será capaz de resistir en cualquier circunstancia; deben saber que en Cuba no se derrumbará la Revolución, que en Cuba no se derrumbará el socialismo.”
“Y como la justicia es el ideal natural de todo pueblo, la naturaleza será también siempre nuestra fuerza.”
“La fuerza del pueblo es realmente invencible, y la fuerza del pueblo unido, pues, por supuesto, indestructible”.
“Yo creo en los pueblos como en algo vivo, como en algo capaz de hacer la historia, porque son los pueblos los que han hecho la historia, no los hombres. Los hombres pueden interpretar algo, adivinar, intuir una situación histórica determinada, las cualidades de un pueblo; pero si no hay pueblo no hay ni estadistas, ni generales, ni guerreros, ni nada absolutamente”.
"El esfuerzo fundamental en la producción de alimentos y el esfuerzo fundamental en la solución de nuestros problemas lo tiene que hacer nuestro propio pueblo; el esfuerzo fundamental en defensa de nuestras ideas y de nuestra independencia lo tiene que hacer nuestro propio pueblo; y si somos agredidos, ha de ser nuestro propio pueblo quien, desde esta trinchera heroica, defienda hasta el último aliento su Revolución y su independencia."
“Nuestro pueblo ha alcanzado una extraordinaria altura en la historia, una extraordinaria altura en conciencia, en calidad, en condiciones revolucionarias, que nos inspiran confianza, que nos inspiran seguridad. ¡Nosotros podremos (…) ser barridos físicamente de la faz de la Tierra, pero el ejemplo de Cuba, ya podemos decirlo, será inmortal!”
"No existe arma más potente que la convicción profunda y la idea clara de lo que debe hacerse. De ese tipo de armas que no requiere de fabulosas sumas de dinero, sino sólo de la capacidad de crear y transmitir ideas justas y valores, estará cada vez más armado nuestro pueblo".
“Las tecnologías más sofisticadas con las que se pretende convertirnos en esclavos o súbditos de un poder imperial universal, no pueden ni podrán vencer jamás la conciencia y la inteligencia de los seres humanos.”