“El Partido es la organización que debe estar en todos los frentes, rectificando todo lo que esté mal hecho, arreglando todo lo que pueda arreglarse, o explicando todo lo que no pueda resolverse”.

“Los revolucionarios debemos saber qué es la Revolución. Tener una idea de sus causas y de su trayectoria; y, sobre todo, los revolucionarios debemos recordar que la Revolución es obra del propio pueblo. Y que este pueblo de ahora, este pueblo aquí reunido, no está en la misma situación, ni mira la vida de la misma manera como la miraba ayer. Y cada uno de los hombres y mujeres, mayores o menores, como individuos, como ciudadanos, tiene acerca de sí mismo, de sus derechos a la vida, un concepto y una manera de ver las cosas muy diferentes de ayer”.

“Un proceso revolucionario trata de alcanzar para un país el mayor avance, trata de alcanzar para un país toda la justicia posible. Detener el proceso revolucionario sería traicionar la Revolución; marcar límites en medio de un proceso revolucionario, es traicionar la Revolución; poner un límite al salto de un pueblo en la historia es traicionar a ese pueblo, es como frenar a un pueblo que marcha veloz hacia el futuro”.

“No puedo, por otro lado, dejar de pensar en un mundo donde más de un tercio de la población carece de atención médica y de medicamentos esenciales para garantizar la salud, situación que se agravará en la medida en que el cambio climático, la escasez de agua y de alimentos sean cada vez mayores, en un mundo globalizado donde la población crece, los bosques desaparecen, la tierra agrícola disminuye, el aire se hace irrespirable, y la especie humana que lo habita ―que emergió hace menos de 200 mil años, es decir 3 500 millones de años después que surgieron las primeras formas de vida en el p

“Los pueblos cuando están unidos, cuando defienden un derecho justo, pueden confiar en sus propias energías, porque no se trata, por supuesto, de un grupo de hombres, como nos han querido pintar a nosotros, gobernando un país.  Se trata de un pueblo gobernando un país; se trata de un pueblo entero firmemente unido y con una gran conciencia revolucionaria, defendiendo sus derechos.  Y eso lo deben saber los enemigos de la Revolución y de Cuba, porque si lo ignoran están cometiendo un lamentable error”.

“No nos da vergüenza tener que proclamarlo, porque frente a esa vergüenza está el orgullo de poder decir, ¡que hoy ninguna embajada gobierna nuestro pueblo, que a nuestro pueblo lo gobierna el pueblo!”

“(…) nuestro camino es tranquilo, es seguro, es firme, es irrevocable, es indestructible. El porvenir es nuestro, y mientras más marchemos hacia adelante más lejos irá quedando toda aquella podredumbre, más lejos, más atrás irá quedando toda aquella miseria y mezquindad humanas, y cada vez veremos más sumergirse en la noche del olvido a los que no creyeron en su país, a los que no creyeron en su patria, a los que la traicionaron, a los que la abandonaron, ¡porque un sol luminoso alumbra el futuro de nuestro pueblo y de nuestras nuevas generaciones!”

"Aunque nuestro país sea un país pequeño, que no posee recursos energéticos importantes, tenemos la inteligencia de nuestro pueblo. La inteligencia que ha desarrollado la Revolución en estos años, las capacidades técnicas y científicas que se han creado, los valores morales, los principios revolucionarios".

"Proclamamos el derecho de los pueblos a su integridad, el derecho de los pueblos a su nacionalidad, y conspiran contra el nacionalismo los que saben que el nacionalismo significa afán de recuperar lo propio, las riquezas, los recursos naturales. Estamos, en fin, con todas las nobles aspiraciones de todos los pueblos. Esa es nuestra posición".

“Nuestro pueblo tiene una obra revolucionaria que defender, pero además tiene que defender su soberanía, su independencia, y está dispuesto a hacerlo”.