"Nosotros tenemos fe en los pueblos, nosotros sabemos que solo los propios pueblos pueden hacer las revoluciones. ¿Qué pueblo habría podido venir aquí a hacer la Revolución por nosotros? Nosotros sabemos que la Revolución es obra de pueblo, y nosotros tenemos una fe ilimitada en los pueblos".
“Porque la Revolución es obra de las masas. La Revolución tiene que ser la obra de las masas; la Revolución tiene que aprovechar el caudal de energía de millones de personas, el caudal de inteligencia de millones de personas”.
"¿Por qué tiene tanta importancia que aprenda el pueblo? En primer lugar, desde luego que todo eso fortalece a la Revolución, hace revolucionarios conscientes. Un revolucionario consciente de lo que está haciendo será más útil en todos los órdenes que un revolucionario que tenga mucho entusiasmo, mucha buena fe, pero que no comprenda.
“Frente a peligros políticos y agresiones procedentes del exterior, jamás se debilitará un átomo nuestra disposición de defender la patria y el socialismo. Por el contrario, meditamos con profundidad y perfeccionamos cada vez más nuestros conceptos sobre la guerra de todo el pueblo, sabiendo que ninguna técnica, por sofisticada que sea podrá vencer jamás al hombre. Unido a esto, la convicción y la conciencia serán cada vez más fuertes. La batalla de ideas, nuestra arma política más poderosa, proseguirá sin tregua”.
“Esto es lo que significa el concepto de la guerra de todo el pueblo, esto es lo que significa el principio de que nuestro pueblo no puede cometer jamás el error de bajar la guardia; de esto se deduce la necesidad de seguir invirtiendo sudor y recursos, y de seguir haciendo sacrificios para fortalecer nuestra defensa”.
“Al hablar de la defensa no debemos olvidar nunca que tenemos que saber defendernos en los dos terrenos: en el terreno militar y en el terreno ideológico. ¡No permitir nunca que se debilite nuestra ideología revolucionaria! ¡No permitir nunca que se debilite nuestra conciencia revolucionaria! Y el enemigo no cesa de trabajar en ese terreno, en la batalla ideológica, en sus campañas contra nuestra patria en el exterior y en sus campañas contra la Revolución en el interior del país.
“Sin defensa no puede haber patria, sin defensa no puede haber independencia, sin defensa no puede haber libertad, sin defensa no puede haber dignidad, sin defensa no puede haber Revolución; y la defensa es algo que no se puede confiar jamás a otros, la defensa es algo que un pueblo solo puede confiar a sí mismo”.
“La guerra de todo el pueblo significa que, para conquistar nuestro territorio y ocupar nuestro suelo, las fuerzas imperiales tendrían que luchar contra millones de personas y tendrían que pagar con cientos de miles e incluso millones de vidas el intento de conquistar nuestra tierra, de aplastar nuestra libertad, nuestra independencia y nuestra Revolución, sin alcanzar a conseguirlo jamás”.
“El concepto de la guerra de todo el pueblo.
“Ahora bien, ¿para defender la patria? Yo les voy a decir quién va a defender la patria si la atacan: todo el mundo, ¡todo el mundo! El ejército de Cuba es el pueblo”.