“(…) un diputado debe hacer todo lo que pueda por su país en cualquier parte donde se encuentre, no puede volverse sectario, pensar únicamente en su distrito; pero el diputado debe hacer todo lo que pueda por su distrito, y cuando no pueda hacer nada, hablar con los electores cada vez que pueda y explicarles qué se hace y qué no se hace, qué puede hacerse y qué no puede hacerse. Constantemente hay que estar dando explicaciones”.

“(…) lo que ha significado en el orden personal para los diputados el contacto directo con los electores, las impresiones que han sacado, la admiración que han experimentado, en un proceso donde los diputados aprendieron más que lo que enseñaron en los contactos con la población”.

“[...] Y este pueblo bien merece todo un destino mejor, bien merece alcanzar la felicidad que no ha logrado en sus 50 años de república; bien merece convertirse en uno de los primeros pueblos del mundo, por su inteligencia, por su valor, por su espíritu”.

“En Nicaragua hay una revolución popular, en primer lugar, una revolución popular cuya fuerza fundamental se basa en los obreros, los campesinos, los estudiantes y las capas medias de la población. Ahora, esa revolución popular dirige el proceso, planifica el proceso, para hacer en cada momento lo que en cada momento deba hacerse”.

“La lucha sandinista logró una gran simpatía y una gran solidaridad internacional; no solo en América Latina, sino en todo el mundo. Esa forma amplia de gobierno que ellos han establecido es sin dudas muy beneficiosa a los efectos de poder seguir contando con el apoyo más amplio en el campo internacional”.

“Cualquier elección que tenga lugar en Nicaragua, por muchos recursos que se le brinde a las bandas reaccionarias, la ganan los sandinistas por amplísima mayoría. Cualquier tipo de elección, bajo cualquier forma constitucional donde el ciudadano pueda votar y vote, ganan los sandinistas”.

“Esperamos que no se repitan contra Nicaragua las aventuras imperialistas de intervención y de impulso a la contrarrevolución. Claro está, no podemos hacernos ilusiones. No vamos a pensar que la reacción va a dejar en paz a la Revolución nicaragüense, no obstante su magnanimidad, su espíritu amplio, sus propósitos democráticos”.

“Es destacable algunas características que hemos observado en los compañeros revolucionarios nicaragüenses. En primer lugar es destacable el espíritu combativo del pueblo, el heroísmo, la valentía. Se han destacado como grandes combatientes, pero se han destacado también como grandes tácticos y grandes estrategas políticos; han demostrado una gran sabiduría, una gran capacidad de unir, una gran capacidad para actuar en medio de circunstancias difíciles y complejas”.

“El triunfo sandinista no es solo la victoria frente a 45 años de somocismo; es la victoria frente a 150 años de dominación extranjera en el país, es la victoria alcanzada sobre siglos y siglos de conquista, de explotación y dominio extranjero; porque si algo puede asegurarse es que por primera vez, ¡por primera vez!, ha sido totalmente libre e independiente el pueblo de Nicaragua en toda su historia”.

“Es verdad que aún estamos bajo el bloqueo imperialista; es verdad que los imperialistas tratan de estrechar ese bloqueo, y que no sabemos cuán largo tiempo tendremos que resistir esa situación. ¡Y la resistiremos! ¡porque nuestra bandera revolucionaria no se plegará jamás! ¡porque la frente alta de esta nación no se doblegará jamás! Porque afrontaremos los riesgos que sean necesarios cuanto tiempo sea necesario; afrontaremos los sacrificios que sean necesarios, cuanto tiempo sea necesario.