“Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta”.
“Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde”.
“Pero quizás lo más repugnante y doloroso de hechos como el que hoy conmemoramos, es que si al principio mataban para impedir la Revolución, casi puede asegurarse que el crimen de Barbados se comete para vengarse de una revolución, respecto a la cual no tienen ya ninguna esperanza de impedirla”.
“Hay un campo, sin embargo, en que los pueblos se pueden resarcir de heridas tan profundas. Y hay un castigo para los contrarrevolucionarios peor que todos los demás castigos, y es la propia Revolución, sus esfuerzos, sus éxitos, su marcha victoriosa. Hay un castigo para los criminales mayor que ningún otro, y es cuando el crimen que pensaron convertir en un arma para desalentar al pueblo, para atemorizar al pueblo, se convierte en energía para el pueblo, en fuerza para el pueblo, y en la multiplicación del valor del pueblo.
“Alrededor de 1 200 personas perecieron cuando el Flora. Hoy no habrían perecido, porque cada vez que hay peligro de ciclón, con presas y todo, se evacua toda la gente que vive en aquella región, porque ya hay un nivel de organización muy grande, participa todo el pueblo unido (…)”
“El ciclón Flora nos permitió a nosotros, aunque solo fuese por breves horas, tener uno de los ríos más caudalosos del mundo, porque el río Cauto en determinados puntos alcanzó un ancho de 80 kilómetros, y 80 kilómetros no los tiene ni el Amazonas. Y de buenas a primeras, en unas horas un río Amazonas se formó en la provincia de Oriente”.
“El esfuerzo, principalmente, de nosotros, no es para compensar lo perdido; el esfuerzo de nosotros es para superar lo perdido, el esfuerzo es para crear condiciones de seguridad definitiva en la zona afectada por el ciclón. Y hacer este esfuerzo por Oriente”.
“En septiembre de 1960 se crearon los Comités y en 1961 ya estaban creados todos a lo largo del año; en 1961 tuvimos Girón y en 1962 la Crisis de Octubre, hemos tenido unas cuantas cosas, situaciones que se han enfrentado todas con una gran valentía, con un gran heroísmo.
“Confiemos en el porvenir, entreguémonos de lleno a seguir adelante en nuestra tarea, y que cada año, cada mes y cada día sea un incremento más de nuestra disciplina, de nuestra conciencia, de nuestro entusiasmo, de nuestra solidez y de nuestra fuerza, de lo cual en el día de hoy nuestros Comités de Defensa han dado aleccionadora y ejemplar prueba”.
“Pero se destaca últimamente el papel de los Comités de Defensa de la Revolución como enlace entre las masas y las instituciones de poder revolucionario. Y así, hacia las formas nuevas de desarrollo social, hacia las formas nuevas de instituciones sociales, hacia mecanismos nuevos de enlace entre masa e instituciones de poder, hacia el desarrollo de formas genuinamente nuevas, eficientes, de democracia, marcha esta institución de masas por excelencia que son los Comités de Defensa de la Revolución”.