“La Revolución tiene derecho a aspirar a desarrollar en el pueblo las actividades productivas, la Revolución tiene el derecho y la obligación a pensar en un futuro, o en una futura sociedad, donde todos los que puedan trabajar trabajen, donde todos los que tengan juventud, salud y edad suficiente para trabajar trabajen.”
“Creo que el esfuerzo de nuestro país, su firmeza, su serenidad, su valentía, su capacidad de organización, su fervor revolucionario y patriótico, han aumentado nuestras posibilidades de paz, cualquiera que sea la línea que se siga en Estados Unidos”.
“(…) sin la decisión de luchar, de resistir y de pagar el precio que fuera necesario por nuestra Revolución e independencia, creemos que nuestra Revolución no habría podido mantenerse en las difíciles condiciones en que surgió y se desarrolló, a pocas millas del país imperialista más poderoso de la Tierra. Creo que ese espíritu de nuestro pueblo ha sido un factor decisivo, primero en la supervivencia, y después en el impulso y desarrollo de la Revolución”.
“Hoy día las armas modernas y la guerra moderna exigen una preparación muy rigurosa, quizás no exista en la actualidad ninguna actividad más difícil y compleja que la actividad militar, puesto que las armas se revolucionan incesantemente y se hacen cada vez más complejas. Los problemas que plantea la guerra en el frente y en la retaguardia, son cada vez más difíciles de resolver”.
“A la Revolución y al socialismo, debemos hoy todo lo que somos. Si a Cuba regresara alguna vez el capitalismo, nuestra independencia y soberanía desaparecerían para siempre, seríamos una prolongación de Miami, un simple apéndice del imperio yanki, el cumplimiento de aquella repugnante profecía de un presidente de Estados Unidos en el siglo pasado cuando pensaban anexar nuestra isla y dijo que esta caería en manos de ese país como una fruta madura”.
“(…) la revolución no se puede importar ni exportar; un Estado socialista no se puede fundar por inseminación artificial o simple trasplante de embriones. La revolución necesita las condiciones propicias para ello en el seno de la propia sociedad, y solo cada pueblo puede ser su propio creador. Estas ideas no están reñidas con la solidaridad que los revolucionarios pueden y deben brindarse entre sí”.
“Hay acontecimientos históricos que nada ni nadie podrá borrar. Hay ejemplos revolucionarios que los mejores hombres y mujeres de las futuras generaciones, dentro y fuera de nuestra patria, no podrán olvidar”.
“Un país que está dispuesto a luchar y dispuesto a morir, tiene un patriotismo elevado, una moral de combate: esa es la explicación de por qué la Revolución subsiste en Cuba. Esa es la explicación por la que no han podido aplastarla”.
“Nuestros principios son los de Baraguá. El imperio debe saber que nuestra Patria puede ser convertida en polvo, pero los derechos soberanos del pueblo cubano no son negociables”.
“Los años futuros serán de esfuerzos, de trabajo, seguirán siendo años duros. No habrá años fáciles; pero serán años de continuo avance y de seguro avance para nuestro pueblo y nuestra Revolución”.