“Este es un país serio y un país de vergüenza, y no habrá nada ni ninguna circunstancia que haga retroceder este país en una tarea ni en un empeño. Encontrarse algunos puntos críticos viene a ser un gaje del oficio de revolucionario”.

"Haciendo abstracción de los problemas que hoy angustian a la especie humana, nuestra Patria tuvo el privilegio de ser cuna de uno de los más extraordinarios pensadores que han nacido en este hemisferio: José Martí.

“Es preciso buscar aquel común denominador que une a los hombres en vez de dividirlos, buscar aquella comprensión que hace a los hombres amarse en vez de odiarse, muchas veces por prejuicios, muchas veces por errores”.

“Los cubanos podemos sentirnos orgullosos de estar muy conscientes de la responsabilidad histórica adquirida por nuestro pueblo en su larga lucha por la libertad y la justicia”.

“El revolucionario quiere superar lo que no ande bien, pero siempre defendiendo a la Revolución, y poniendo a la Revolución por delante de la vida misma, porque la Revolución es nuestra dignidad, la Revolución es nuestro futuro, la Revolución es nuestra vida”.

“Los revolucionarios debemos saber qué es la Revolución. Tener una idea de sus causas y de su trayectoria; y, sobre todo, los revolucionarios debemos recordar que la Revolución es obra del propio pueblo. Y que este pueblo de ahora, este pueblo aquí reunido, no está en la misma situación, ni mira la vida de la misma manera como la miraba ayer. Y cada uno de los hombres y mujeres, mayores o menores, como individuos, como ciudadanos, tiene acerca de sí mismo, de sus derechos a la vida, un concepto y una manera de ver las cosas muy diferentes de ayer”.

“Los revolucionarios debemos tener conciencia de los cambios que hemos hecho, de los logros que hemos alcanzado y de lo que nos falta por alcanzar. Los revolucionarios debemos tener conciencia de nuestros éxitos y de nuestros errores; debemos tener conciencia de nuestros triunfos y de nuestros reveses; debemos tener conciencia de nuestra fuerza y de nuestras dificultades”.

“Hemos logrado ir adelante gracias a la magnífica y a la extraordinaria colaboración del pueblo; los problemas más difíciles los hemos ido resolviendo gracias a la extraordinaria y a la magnífica colaboración del pueblo. En definitiva, el triunfo de la Revolución no es el triunfo personal de nadie aquí, el triunfo de la Revolución es el triunfo del pueblo. Los frutos que ella lleve, serán frutos para el pueblo; ningún privilegio se beneficiará con la Revolución ni creo que ningún privilegio sobreviva a la Revolución”.

 

“Solamente el tiempo, el esfuerzo, la constancia y la buena voluntad, pueden ir encauzando todos los problemas en un orden en que necesariamente han de resolverse”.

“A punto estuvo de producirse una guerra mundial nuclear por el empecinamiento del imperio, empecinamiento que todavía no ha abandonado. No acaba de comprender que destruir esta Revolución defendida por este pueblo es un imposible, y no solo por la fuerza física de nuestros combatientes, sino por su fuerza moral, por su voluntad de vencer o morir, por la voluntad de defender un proceso histórico y revolucionario que nos ha dado todo lo que hoy tenemos”.