"Yo sí creo en el socialismo y creo cada vez más en el socialismo, porque hemos visto; lo que se puede hacer en el socialismo, no se puede hacer jamás en el capitalismo, ni se puede hacer a base de cosas materiales".

 

"Creo que sin ser optimista no se puede ser revolucionario, porque las dificultades que una Revolución tiene que vencer son muy serias. ¡Y hay que ser optimistas! Un pesimista nunca podría ser revolucionario".

"Yo siempre estaré junto al pueblo. Esa advertencia se la hago a mis enemigos, a los traidores, a los esbirros, a los confidentes que queden por ahí, para explicarles que conmigo no tendrán muchos problemas, porque yo siempre estaré mezclado con el pueblo, y no necesitaré escoltas, ni fusiles, ni nada para andar junto al pueblo".

"Che no cayó defendiendo otro interés, defendiendo otra causa que la causa de los explotados y los oprimidos en este continente; Che no cayó defendiendo otra causa que la causa de los pobres y de los humildes de esta Tierra. Y la forma ejemplar y el desinterés con que defendió esa causa no osan siquiera discutirlo sus más encarnizados enemigos".

"(...) los escritos del Che, el pensamiento político y revolucionario del Che tendrán un valor permanente en el proceso revolucionario cubano y en el proceso revolucionario en América Latina. Y no dudamos que el valor de sus ideas, de sus ideas tanto como hombre de acción, como hombre de pensamiento, como hombre de acrisoladas virtudes morales, como hombre de insuperable sensibilidad humana, como hombre de conducta intachable, tienen y tendrán un valor universal".

"(...) Che reunía como revolucionario las virtudes que pueden definirse como la más cabal expresión de las virtudes de un revolucionario: hombre íntegro a carta cabal, hombre de honradez suprema, de sinceridad absoluta, hombre de vida estoica y espartana, hombre a quien prácticamente en su conducta no se le puede encontrar una sola mancha. Constituyó por sus virtudes lo que puede llamarse un verdadero modelo de revolucionario".

“(…) la realidad histórica es que la idea de aplastar por la fuerza a las revoluciones, formó parte siempre de la filosofía y del pensamiento del imperialismo y de todos los sistemas reaccionarios a lo largo de la historia”.

“Este es el pueblo más noble que pueda concebirse, sacrificado, abnegado, valiente. Es un pueblo que luchó muy duro por su independencia hasta alcanzarla, que luchó muy duro por la justicia; que, afortunadamente, adquirió con la Revolución un nivel de cultura que está por encima de la inmensa mayoría de los países del mundo.”

“Es evidente la resistencia demostrada por el pueblo cubano a lo largo de 50 años. Resistir es el arma a la que no pueden renunciar jamás los pueblos”.