“Ninguna medida del Gobierno Revolucionario irá jamás contra los principios de la enseñanza; ninguna medida tomará jamás el Gobierno que pueda ser en perjuicio de la enseñanza o del maestro”.

“(…) tenemos una gran confianza en nuestros campesinos y sabemos que con ellos podremos llegar hasta donde sea, hasta el fin del mundo, a cualquier objetivo, a cualquier meta”.

“La ANAP, en primer lugar, jugó un extraordinario papel político al organizar y unir a los campesinos, al educar y crear una conciencia revolucionaria en nuestros campesinos, al movilizar a los campesinos para el apoyo permanente, decidido y sin vacilación alguna a la Revolución; jugó un importante papel en el desarrollo de la alianza obrero campesina, y jugó un importante papel en las medidas de todo tipo: económicas, sociales, educacionales, culturales, sanitarias, que la Revolución llevó a nuestros campesinos.

“(…) el campesino tiene muchas glorias en la historia de nuestro país, y ha jugado un papel muy importante a lo largo de la historia de nuestro país y en la Revolución”.

“Nosotros tenemos una gran confianza en los campesinos; creemos que entendemos la psicología de los campesinos; sabemos de la adhesión de los campesinos a la Revolución, la lealtad de los campesinos a la Revolución. Y esa misma actitud es la que tendrá siempre la Revolución con los campesinos”.

“El fascismo surge en el mundo precisamente después de la Revolución de Octubre; el fascismo surge en el mundo como un instrumento contra el marxismo-leninismo. Fueron los países capitalistas y los países imperialistas los que crearon las condiciones para el surgimiento del fascismo en el mundo; y toda la campaña de los fascistas, desde que surgieron en Europa, se encaminaba hacia el anticomunismo, hacia el exterminio de los comunistas y hacia la destrucción de la Unión Soviética”.

“Los revolucionarios, por naturaleza, somos optimistas. No creemos, sin embargo, en la espontaneidad: creemos que la paz, la distensión, la coexistencia civilizada entre los Estados, debemos conquistarlas con nuestra lucha y con nuestra fuerza”.

“Las revoluciones no se hacen por capricho de los hombres, nadie podría decir que el capricho de un grupo de hombres pudiese conducir a un pueblo a una revolución; las revoluciones las hacen las necesidades, y los pueblos no tienen la culpa de las revoluciones; los pueblos las hacen obligados por las necesidades, aunque los que en ellas intervenimos lo hacemos gustosamente”.

“La paz es solo la condición primaria para poder volcar, consecuentemente, los colosales caudales de energía y recursos necesarios para que toda la humanidad, y no solo una parte de ella, pueda vivir en forma honorable, decente y decorosa.”

"La nueva generación está llamada a rectificar y cambiar sin vacilación todo lo que debe ser rectificado y cambiado, y seguir demostrando que el socialismo es también el arte de realizar lo imposible: construir y llevar a cabo la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, y defenderla durante medio siglo de la más poderosa potencia que jamás existió".