“¡Las revoluciones no se importan, las revoluciones las hacen los pueblos; las revoluciones no se inventan, las revoluciones las hacen los pueblos cuando existen las condiciones que engendran las revoluciones!”
"Desde el triunfo mismo de la Revolución, nunca nuestro país puso obstáculos a la emigración legal de los ciudadanos cubanos a Estados Unidos o a cualquier otro país. Cuando triunfa la Revolución, en Cuba, como en el resto del Caribe y de América Latina, que sufrían la pobreza y el subdesarrollo, muchas personas aspiraban a emigrar en busca de empleos más remunerados y de mejores condiciones de vida material que en sus propios países sometidos a siglos de explotación y saqueo nunca habrían podido encontrar. Hasta 1959 las visas que se otorgaban a los cubanos eran sumamente restringidas.
“¡Necios! ¿No comprenden que Cuba es inexpugnable, que su Revolución es indestructible, que su pueblo no se rendirá ni se doblegará jamás? ¿No se percatan de que las raíces de nuestro patriotismo y nuestro internacionalismo están tan arraigadas en nuestras mentes y nuestros corazones (...)?”
“La Revolución Cubana no sólo confía en la integridad moral y la cultura patriótica y revolucionaria de su pueblo y en el instinto de conservación de la especie humana, amenazada en su propia supervivencia; cree y confía también en el idealismo tradicional del pueblo norteamericano, al que sólo pueden conducir a guerras injustas y agresiones bochornosas sobre la base de groseros engaños”.
“Cuando desembarcaron por allí los invasores, había tres carreteras que cruzaban la ciénaga, centros construidos y en construcción para el turismo, y hasta un aeropuerto en las proximidades de Playa Girón, último reducto de las fuerzas enemigas, que nuestros combatientes tomaron por asalto al atardecer del 19 de abril de 1961. He hablado otras veces de aquella historia. Estuvimos a punto de recuperarlo en menos de 30 horas. Maniobras de engaño por parte de la Marina de Estados Unidos retrasaron nuestro fulminante ataque con tanques en la madrugada del 18.
“Usted acusa a los revolucionarios cubanos de ser torturadores. Lo exhorto seriamente a que presente uno solo de los más de mil prisioneros capturados en los combates de Playa Girón que haya sido torturado. Yo estaba allí, no protegido en un lejano puesto general de mando.
“Cuando la Revolución en Cuba triunfa el Primero de Enero de 1959, casi 15 años después del estallido de las primeras armas nucleares, y proclama una Ley de Reforma Agraria basada en el principio de soberanía nacional, consagrado por la sangre de los millones de combatientes que murieron en aquella guerra, la respuesta de Estados Unidos fue un programa de hechos ilegales y atentados terroristas contra el pueblo cubano, suscritos por el propio presidente de Estados Unido
"(...) y si algún día hay que pelear contra un enemigo extraño o contra un movimiento que venga contra la Revolución, no pelearán cuatro gatos, peleará el pueblo entero".
"(...) cuando no tengamos delante al enemigo, cuando la guerra haya concluido, los únicos enemigos de la Revolución podemos ser nosotros mismos".
"La Revolución empieza ahora; la Revolución no será una tarea fácil, la Revolución será una empresa dura y llena de peligros".