“[...] el primer deber de los trabajadores en la Revolución es construir el socialismo, ¡ese es su primer deber! [...]”.
“[...] formar capitalistas no es difícil, no requiere prácticamente ningún trabajo; formar cuadros comunistas requiere esfuerzos, requiere trabajo, requiere selección ardua, y requiere de todos aquellos que de una forma u otra intervienen en la selección de los hombres [...]”.
“Hay que saber criticar, lo mismo que hay que saber estimular, alentar y mostrar el aprecio cuando el trabajador es capaz de realizar esfuerzos superiores, esfuerzos máximos, en el cumplimiento de su tarea”.
“Sé que para mucha gente del mundo nuestro país se ha convertido en una esperanza, nuestro país se ha convertido en un símbolo, pero eso nos obliga, eso multiplica nuestra responsabilidad, ya que tenemos el deber de trabajar bien, de optimizar nuestros esfuerzos, de trabajar con la inteligencia, de trabajar con el heroísmo, para que esa esperanza no se pierda, para que ese símbolo no se pierda”.
“Hay que hacer trabajar las células del cerebro si se desea formar conciencia, tan necesaria en la complejidad del mundo actual.”
“En la medida en que cada hombre y mujer del país trabaje, y trabaje donde debe, y trabaje con el máximo de eficacia, aumentarán los bienes sociales, tendremos más bienes materiales, tendremos más servicios. Y es muy importante que la población masculina y femenina del país se incorpore, y eso acelerará el ritmo de nuestro desarrollo económico”.
“Somos hombres de trabajo, somos hombres de acción y nos gustan los hechos más que las palabras”.
“Si bien es cierto que la calidad es una cuestión fundamental de la escuela, no se puede subestimar, ni mucho menos, ni se puede liberar de responsabilidades a la familia, al trabajo de la familia con relación al proceso docente-educativo, que tiene que ver mucho también con la calidad de la educación”.
“Cuando se habla de soberanía, cuando se habla de autodeterminación, se habla del derecho a labrarse su propio porvenir, se habla del derecho a disfrutar sus recursos, se habla del derecho a disfrutar los frutos de su trabajo, se habla del derecho a progresar en el orden moral, en el orden espiritual y también en el orden material”.
“Debemos saber que el enemigo está presente, que el enemigo existe y que tenemos que trabajar y avanzar con todos esos peligros, porque no por eso vamos a desalentarnos y no por eso vamos a intimidarnos y no por eso vamos a claudicar y no por eso vamos a transigir, sino que vamos a seguir adelante sin transigencia de ninguna clase y sin concesiones de ninguna clase”.