“(…) nuestra juventud debe procurar adquirir aquellos conocimientos que sean más útiles en cada momento a la nación. Sobre todo, si se tiene en cuenta que estamos entrando en una etapa enteramente nueva (…)”.

“No hay duda de que hemos adelantado, y no hay duda de que nuestra universidad hoy es incomparablemente mejor de lo que era en los primeros años de la Revolución y es infinitamente superior a la universidad de antes de la Revolución”.

“(…) veo una hora nueva en Venezuela, pilar inconmovible e inseparable de la historia y el destino de nuestra América. Uno tiene derecho a confiar en la experiencia o en su punto de vista; no porque seamos infalibles ni mucho menos o porque no hayamos cometido errores, sino porque hemos tenido la oportunidad de estudiar en el largo curso de una academia de 40 años de Revolución”.

“La fortuna quiso que Venezuela fuera el país que más luchara por la independencia de este hemisferio. Comenzó por aquí, y contaron con un legendario precursor como Miranda, que llegó a dirigir hasta un ejército francés en campaña, librando batallas famosas que en determinado momento evitaron a la Revolución Francesa una invasión de su territorio”.

“Después se llevó la enseñanza de la computación, primero a la universidad y después a todos los niveles, hasta el nivel medio. No la hemos llevado a la primaria porque todavía no estamos seguros de la conveniencia o no de llevarla, se están haciendo experiencias y estudios sobre eso, pero si llegamos a la conclusión de que es conveniente llevarla a la primaria, la llevamos, mientras tanto, los Joven Club ayudan a muchos niños que tienen vocación y especial habilidad o capacidad para la computación. Son instituciones que se han ido creando”.

“Hoy la posibilidad de estudiar es una realidad, es una prerrogativa de cualquier joven. Porque si en el pasado era la lucha del individuo por llegar a la universidad o por poder costear sus estudios universitarios, hoy puede decirse que, a la inversa, la lucha es de la sociedad para que el máximo de jóvenes llegue a la universidad; es el esfuerzo de la sociedad por alentar y por impulsar y por exhortar a todo joven a que se supere, a que estudie, y el esfuerzo de la sociedad para darles a los jóvenes todas las facilidades para realizar sus estudios universitarios”.

“En nuestro país la fuerza de la Revolución está en la unidad, ¡la fuerza de la Revolución está en la unidad! ( ...) Pero creemos que hay que tener conciencia muy clara de la importancia que tiene la unidad de la fuerza revolucionaria”.

“Sin una revolución educacional, bien profunda, la injusticia y la desigualdad continuarán prevaleciendo aun por encima de las satisfacciones materiales de todos los ciudadanos del país”.

“La abundancia sola por sí misma, no formaría un ser humano mejor. La abundancia equitativamente repartida entre todos, sin explotación, más educación, es lo que hace a un ser humano superior”.

“Hoy más que nunca hay que levantar esa bandera de que patria es humanidad, conscientes de que solo podemos salvarnos si la humanidad se salva; de que solo podemos ser libres si logramos que la humanidad sea libre, y estamos muy muy lejos de serlo; si logramos realmente que haya un mundo justo, y un mundo justo es posible y es probable”.