“Sin esos años que dispusimos para educar, sembrar ideas, conciencia, sentimientos de profunda solidaridad en el seno del pueblo y un generoso espíritu internacionalista, nuestro pueblo no habría tenido fuerzas para resistir.”

"Soy el que soy, no otro, y es por eso que os pido licencia para llegar nuestra época, a los días en que la generación en que soy parte buscaba sin cesar como el Profeta, aquel que, de entre nosotros, tendría que asumir la adarga recorriendo caminos y montañas. Lo supimos más tarde se llamaba Fidel, Fidel se llama. Lo " tuve junto a mi" aquel día en que entramos en el Alma Mater, Universidad de la Habana. Los historiadores ya dicen "estuvo junto a él" y eso me encanta.

"La filosofía y la moral del imperialismo es la filosofía y la moral de la corrupción, del egoísmo y el individualismo.  Y esas son poderosas armas de las que se vale en su lucha ideológica contra la Revolución."

"No hay que confiar nunca en el imperialismo, es traidor y capaz de cualquier cosa: torturas en Guantánamo, torturas en las prisiones de Iraq, cárceles de torturas en países exsocialistas, usa fósforo vivo, y después afirma: “Es la más inocente y legítima de las armas.”

“(Gerald) Ford, quien después de la investigación de la Comisión Church sobre los planes de atentados contra mí, abochornado, al parecer, de aquello, había decretado una resolución prohibiendo acciones de esa índole, y el otro que indiscutiblemente era incapaz de ordenar asesinatos de ese tipo fue el presidente Carter, bien conocido por nosotros —nos visitó, participó en aquel gran partido de béisbol, que se produjo entre el equipo de Baltimore y un equipo cubano; estuvo en la Universidad de La Habana, habló, discutió allí—, no tiene nuestro propio pensamiento, no estamos cercanos en lo más

“Son muchos los recuerdos que nos dejó, y es por eso que digo que es uno de los hombres más nobles, más extraordinarios y más desinteresados que he conocido, lo cual no tendría importancia si uno no cree que hombres como él existen por millones y millones y millones en las masas.”

“Che fue el promotor del trabajo voluntario en nuestro país, porque todos los domingos se iba, un día a hacer trabajo en la agricultura, otro día a probar una máquina, otro día a construir. Nos dejó la herencia de aquella práctica que, con su ejemplo, conquistó la simpatía o la adhesión, o la práctica para millones de nuestros compatriotas.”

“Era, además, un hombre de elevada cultura, era un hombre de gran inteligencia; ya mencioné su tesón, su voluntad. Cualquier tarea que se le asignara, después del triunfo de la Revolución, era capaz de aceptarla.”

“¡No se imaginan ustedes la sensibilidad de aquel argentino! Y hay algo que me viene a la mente: un compañero, cuya herida era mortal, y él lo sabía; en aquel momento el lugar debía ser abandonado rápidamente, porque muy pronto, no se sabía cuándo aparecían los aviones, milagrosamente no aparecieron durante aquel combate, porque era lo primero que aparecía a los 20 minutos; pero creo que tuvimos la suerte de destruir las comunicaciones con algunos disparos certeros. Dispusimos de ese tiempo, pero había que atender a los heridos, retirarse rápidamente.

"¿Cuál era la otra? La otra era que cada vez que hacía falta, cuando éramos un grupo todavía muy reducido, un voluntario para una tarea determinada, el primero que siempre se presentaba era el Che."