“El camino revolucionario está preñado de dificultades; enormes dificultades esperan a cualquier país que se decida a marchar por el camino de la independencia nacional y del desarrollo económico y de la revolución”.
“[...] el deber fundamental de los hombres que dirigen es saber apelar a esa condición del hombre, a ese sentido del honor y a ese sentido de la dignidad del hombre [...]”.
“Hay que saber criticar, lo mismo que hay que saber estimular, alentar y mostrar el aprecio cuando el trabajador es capaz de realizar esfuerzos superiores, esfuerzos máximos, en el cumplimiento de su tarea”.
“Con la inmensa satisfacción de ver a un pueblo en la actitud en que está nuestro pueblo hoy. Con la inmensa satisfacción de ver el estado de ánimo de las masas, la disposición de lucha y de trabajo. ¡Con la inmensa satisfacción de que esta batalla será por encima de todo un triunfo de la ideología, un triunfo de la conciencia, un triunfo de las ideas más revolucionarias de nuestro pueblo!”
“Los cuadros tienen el deber de señalar a cada trabajador cada vez que cometan una falla, pedirle. Porque hay algo esencial en el hombre, algo que puede mucho más que cualquier otro resorte, algo que puede ser capaz de mucho más de lo que podía en el pasado el hambre, la amenaza de desempleo y de miseria. ¡Y ese factor es la propia vergüenza del hombre!”
“La Revolución que trabaja para el futuro, que trabaja para todo el pueblo, depende en lo esencial no de la voluntad de los que la dirijan, ¡no!, sino de la voluntad de todo el pueblo, de lo que sean capaces de hacer los propios trabajadores”.
“La sociedad socialista no dispone de aquellos medios coercitivos, entre los cuales el primero de todos era el desempleo, el hambre y las terribles consecuencias para el trabajador que no cumplía las obligaciones que le imponía el capitalista. No puede constituirse un dirigente en el lugar y grado de una empresa capitalista, de una compañía yanki. No puede acudir la Revolución a métodos coercitivos.”
“Con la Revolución se adquirió la conciencia, se adquirió el entusiasmo. Pero entusiasmo solo no resuelve el problema, conciencia solo no resuelve el problema, aunque es fundamental”.
“ (…) tenemos que hacer cualquier cosa menos descuidar nuestra preparación, nuestras defensas, nuestras medidas frente al imperialismo”.
“Esta Revolución cuenta con un magnífico pueblo, y debemos sentirnos más que orgullosos de eso, más que satisfechos de eso. Ahora debemos saber estar a la altura de ese pueblo. Debemos, además, saber llevar adelante hasta sus últimas posibilidades, hasta sus infinitas posibilidades, el desarrollo de nuestras organizaciones de masas”.
“Los reaccionarios no comprenden que las revoluciones son irreversibles, que las revoluciones marchan a pesar de los errores de los hombres y de las deficiencias de los hombres. Porque las revoluciones son superiores a los hombres. Porque la Revolución, cuando envuelve la tarea, la vida y el esfuerzo de millones de seres humanos, es superior a todo, ¡es invencible!”
“Nosotros creemos que servimos a la causa de los demás pueblos en la medida en que trabajemos bien, en la medida en que seamos sinceros, en la medida en que seamos honestos, en la medida en que erradiquemos la demagogia y la mentira del seno de la política, en la medida en que eliminemos la componenda y el engaño”.