"Hoy no se puede hacer el viaje a la luna sin las computadoras, porque la cantidad de cálculos que se requieren y la velocidad con que deben ser resueltos complicados problemas, harían imposible la tarea al cerebro humano. Tampoco sin las computadoras, sin los centros de cálculo, se puede llevar el control de la economía, de los inventarios, de lo que falta, de lo que hay, de lo que se necesita en la enorme escala que impone la economía socialista".
“... el problema de la conducta moral de un hombre debe ser ajena al temor al castigo y debe ser ajena a la esperanza de un premio eterno.”
“[...] el ambiente más duro y más despiadado para el ser humano es el ambiente de las grandes urbes [...]”.
“Esa moral propia de un joven revolucionario, de un joven socialista, de un joven comunista, ese sentido humano de la vida tiene que ser inculcado como lo más fundamental”.
“[...] Si la educación es atractiva, la cultura forma parte de la educación; las mejores obras culturales, las mejores creaciones artísticas del hombre y de la humanidad forman parte de la educación [...]”.
“Para nosotros, un pueblo revolucionario en un proceso revolucionario, valoramos las creaciones culturales y artísticas en función de la utilidad para el pueblo, en función de lo que aporten al hombre, en función de lo que aporten a la reivindicación del hombre, a la liberación del hombre, a la felicidad del hombre”.
“Nuestras victorias son una medida de nuestros esfuerzos, y por ello nos satisfacen, porque nos sirven para medir el resultado de nuestros esfuerzos”.
“En la medida en que la atención de la sociedad hacia el ser humano avance, se mejore, lograremos crear más y más condiciones para el futuro de nuestro país en todos los campos, entre ellos el deporte”.
“Nosotros sabemos apreciar y tenemos muchas razones para comprender el valor de la solidaridad, puesto que como revolucionarios nos vimos enfrentados a una tarea ardua y difícil, que fue la de llevar a cabo nuestra Revolución en las puertas mismas del imperio yanki”.
“Nosotros tenemos que crear ese tipo de hombre y la sociedad inculcarle tal carácter con su educación y con su ejemplo. Y desde la escuela ir formando esa nueva generación. Hay que pensar en una generación de productores”.
“Es indispensable que nosotros creemos la conciencia del trabajo. Porque el capitalismo creó la conciencia de la explotación del trabajo, no la conciencia de la necesidad del trabajo para el bienestar de la sociedad”.
“En la competencia entre el socialismo y el capitalismo, el socialismo está hablando de sacrificios, de austeridad, de educación, de control; mientras el imperialismo está siempre hablando precisamente de todo eso, ofreciendo al hombre las más fabulosas ambiciones de tipo personal, ofreciéndole todos los medios, es decir, tratando incesantemente de corromper al hombre”.