"Preguntémonos, incluso, si la humanidad podrá sobrevivir a la destrucción del medio ambiente, propiciada por las sociedades de consumo, despilfarradoras y enajenantes; sociedades que no resuelven los problemas sociales y económicos fundamentales […]".

“Hoy la lucha de Cuba por su supervivencia, por mantener su Revolución tiene que ver con la soberanía de todos los pueblos del mundo y tiene que ver con el destino del mundo”.

“La sociedad ideal para la explotación es la sociedad dividida, la sociedad fragmentada; la sociedad ideal para el imperialismo es la sociedad fragmentada, la sociedad dividida, porque la fuerza de la nación se parcela, las fuerzas de la nación entran en guerra unas contra otras, no están al servicio de la nación, sino al servicio de intereses partidistas y al servicio de la dominación imperialista”.

“La sociedad ideal para la explotación es la sociedad dividida, la sociedad fragmentada; la sociedad ideal para el imperialismo es la sociedad fragmentada, la sociedad dividida, porque la fuerza de la nación se parcela, las fuerzas de la nación entran en guerra unas contra otras, no están al servicio de la nación, sino al servicio de intereses partidistas y al servicio de la dominación imperialista”.

 

“(…) un diputado debe hacer todo lo que pueda por su país en cualquier parte donde se encuentre, no puede volverse sectario, pensar únicamente en su distrito; pero el diputado debe hacer todo lo que pueda por su distrito, y cuando no pueda hacer nada, hablar con los electores cada vez que pueda y explicarles qué se hace y qué no se hace, qué puede hacerse y qué no puede hacerse. Constantemente hay que estar dando explicaciones”.

“(…) lo que ha significado en el orden personal para los diputados el contacto directo con los electores, las impresiones que han sacado, la admiración que han experimentado, en un proceso donde los diputados aprendieron más que lo que enseñaron en los contactos con la población”.

“Sé que para mucha gente del mundo nuestro país se ha convertido en una esperanza, nuestro país se ha convertido en un símbolo, pero eso nos obliga, eso multiplica nuestra responsabilidad, ya que tenemos el deber de trabajar bien, de optimizar nuestros esfuerzos, de trabajar con la inteligencia, de trabajar con el heroísmo, para que esa esperanza no se pierda, para que ese símbolo no se pierda”.

“[...] Si no se crea un pensamiento, si no se crea una conciencia, nada será posible [...]”.

“Creo en la lucha y, sobre todo, creo en la lucha de los pueblos, creo en la lucha de las masas, y recientemente hemos tenido en América Latina importantes ejemplos de lo que puede el pueblo sin armas”.

“Creo que tenemos el deber de ser políticos, creo que tenemos el deber de ser inteligentes, porque si no utilizamos la inteligencia no llegamos a ninguna parte; pero, al mismo tiempo, tenemos el deber de ser serios, tenemos el deber de defender los principios y, realmente, en ninguna circunstancia podemos sacrificar un principio en aras de una quimera, y hoy la política futura de Estados Unidos con relación a América Latina es una incógnita, puede ser una quimera”.

“(…) los únicos milagros son los que salen de la dignidad del hombre, de la inteligencia del hombre, del honor del hombre, del trabajo del hombre—; lo que hay es una línea, una política, objetivos, estrategias, voluntad de luchar, necesidad de multiplicar el esfuerzo y de enfrentarnos a los problemas.”

“En nuestros corazones no hay odio hacia el norteamericano, como no hay temor hacia los poderosos, como no hay temor a los que han querido destruirnos, y sabremos ser amigos con la misma dignidad con que hemos defendido nuestra causa, nuestra justicia, nuestra Revolución”.