“Quien sea capaz de hablarle al pueblo con honestidad, quien sea capaz de decirle al pueblo la verdad, sin temor, siempre logrará que el pueblo reaccione, siempre logrará que la opinión pública lo comprenda”.

“En estos tiempos que vivimos, los problemas de cualquier país afectan a toda la humanidad; por eso, toda la humanidad se ve en la necesidad de encontrar fórmulas que resuelvan sus problemas, es decir que resuelvan el mayor número de problemas posible, si no fuese posible resolver todos los problemas”.

“Mientras el mundo no haya logrado la realidad de una paz, mientras el mundo no haya erradicado los peligros de las agresiones, mientras los círculos agresivos y guerreristas puedan seguir constituyendo una amenaza para la seguridad y la soberanía de cualquier pueblo del mundo, nosotros debemos seguirnos preparando, y preparar mejores fortificaciones, y preparar mejores trincheras”.

“No debemos pensar que estamos concluyendo, más bien debemos pensar que estamos empezando; no debemos pensar que hemos hecho mucho, sino pensar que todavía nos falta mucho por hacer; no debemos pensar que somos suficientemente fuertes, sino que todavía podemos fortalecernos mucho más; no debemos pensar que seamos suficientemente experimentados, sino que todavía tenemos mucho que aprender”.

“Solo la Revolución pudo traer a nuestro país las condiciones mediante las cuales los privilegios desaparecieran, las oportunidades se presentaran con absoluta igualdad para todos aquellos que lleven dentro una inquietud, para todos aquellos que lleven dentro un propósito moral, para todos aquellos que lleven dentro el deseo de vivir siendo útiles y siendo dignos”.

“La oportunidad de una revolución no debe perderse; por eso, la Revolución debe edificar cuanto sea necesario sobre bases nuevas; la Revolución debe transformar todo lo que sea posible transformar”.

“Las cosas difíciles de la Revolución han parecido imposibles para los escépticos, y, sin embargo, los hechos han demostrado que nada es difícil; los hechos han demostrado que todo es posible”.

“La Revolución es una gran escuela, y nos enseña todos los días lo que debemos hacer. Y tenemos una lucha seria, una lucha seria delante, dura; el enemigo emplea todas sus armas, agita cuantos recursos tiene en sus manos, las mentiras, los prejuicios; agita toda la herencia y el bagaje que han ido dejando aquí, sobre la cual han ido edificando su imperio; todo contra el pueblo, para dividir al pueblo, para debilitar al pueblo, sencillamente para dominar al pueblo, para doblegar al pueblo, para vivir sobre las espaldas del pueblo”.

“Si el imperialismo creía que iba a debilitar al pueblo, la diferencia es harto elocuente; la diferencia entre el día en que estalló “La Coubre” y el día de hoy se puede medir no en armas menos, no en toneladas menos de medios de defensa; hay que medirla en toneladas más, hay que medirla en miles de toneladas más de armas, y armas que ya el pueblo sabe manejar”.

“Hay que formar conciencia revolucionaria en el pueblo; hay que exponer los fundamentos de la Revolución, las razones de la Revolución, la justicia de la Revolución”.

“A esta Revolución la defienden sus hechos, sus leyes justas, su espíritu de combate, su patriotismo, su ardor, su pueblo; la defiende la clara conciencia que tenemos todos de que se trata de una verdadera revolución, la clara conciencia que tenemos todos de que estamos enfrascados en una lucha dura, en una lucha ardua; que estamos luchando contra los recursos de un poderoso imperio y contra los aliados de ese imperio, los vendidos a ese imperio; que tenemos una lucha dura pero que estamos dispuestos a afrontarla; que tenemos una lucha dura pero que vamos a salir victoriosos”.

 

“Ojalá no hubiese tenido que esperar tanto tiempo nuestro país para hacer una Revolución; ojalá no hubiesen tenido que esperar más de siglo y medio, o tanto como siglo y medio, los demás pueblos de América Latina; siendo este país el país privilegiado que ha podido hacer la primera gran revolución social en este continente; cuanto más profunda y cuanto más extraordinaria sea esa revolución, y cuanto más lejos llegue y cuanto más pueda constituir un ejemplo para los demás pueblos hermanos de este continente, ¡tanto más podremos sentirnos orgullosos los cubanos del privilegio de hacer esa Revolución!”