“[...] dentro de una aspiración justa, nada es imposible para un pueblo.”
“Cuando sepan la entereza con que los hijos de esta tierra defienden esta tierra, cuando sepan la firmeza con que los abanderados de la justicia defienden su causa, cuando sepan el honor con que los libertadores de Cuba y de los pueblos oprimidos... —porque con nuestro ejemplo, con nuestra victoria, solo con nuestro ejemplo, ¡destruimos!; solo con nuestra victoria aquí, ¡destruimos!; y somos por eso, con nuestro ejemplo, los abanderados de todos los pueblos colonizados, explotados, saqueados y oprimidos del mundo”.
“[...] La ciencia al servicio del hombre, la ciencia al servicio de la justicia ha desarrollado fuerzas mucho más poderosas que las que ha desarrollado la ciencia al servicio de la explotación [...]”.
“Esta es una lucha entre los cubanos y los enemigos de los derechos de los cubanos. Esta es una lucha entre los cubanos que quieren justicia, que quieren progreso, que quieren soberanía, que quieren patria, y los que no quieren que los cubanos tengamos soberanía, ni tengamos independencia, ni tengamos derecho, ni tengamos patria”.
"Cuando viene la Revolución a traer esa esperanza de un porvenir mejor, a redimir al pueblo de todas las lacras, de todos los abusos, a abolir todas las discriminaciones injustas, a abolir la explotación sobre nuestro pueblo, y a crear un futuro mejor, ellos se empeñan en que nuestra vida siga siendo la de antes."
“Eso es lo que la Revolución significa: la verdadera justicia, que permite a los hombres adquirir los conocimientos que sirvan para trabajar en beneficio de los demás y que es la manera más honrada de ganarse el sustento, de ganarse el pan.”
“La Revolución significa: la verdadera justicia, que permite a los hombres adquirir los conocimientos que sirvan para trabajar en beneficio de los demás”.
"Nosotros sabemos el inevitable desenlace de la lucha del hombre por la justicia, de la lucha del hombre por la libertad; de la lucha de los pueblos por su soberanía y por sus derechos".
"Allí donde están cerrados los caminos de los pueblos, donde la represión de los obreros y campesinos es feroz, donde es más fuerte el dominio de los monopolios yankis, lo primero y más importantes es comprender que no es justo ni es correcto entretener a los pueblos con la vana y acomodaticia ilusión de arrancar, por vías legales que no existen ni existirán, a las clases dominantes, atrincheradas en todas las posiciones del Estado, monopolizadoras de la instrucción, dueñas de todos los vehículos de divulgación y poseedoras de infinitos recursos financieros, un poder que los monopolios y las oligarquías defenderán a sangre y fuego con la fuerza de sus policías y de sus ejércitos".
"¡Esta Revolución es del pueblo! Y es al pueblo a quien le corresponde defenderla; es al pueblo a quien le corresponde preservarla de vicios, de injusticias y de errores; es al pueblo a quien le corresponde imponer ese espíritu de justicia y de rectitud, y es solo el pueblo quien puede imponerlo".
"No nos volvemos injustos, no; nos volvemos más justos; no nos volvemos crueles, pero nos volvemos duros, porque hay que ser justos y defender esa justicia con la pasión que las circunstancias exijan".
“La fórmula social justa es que cada cual dé tanto de sí como desea que los demás den para él”.