"Mi deseo es hacerlo bien. Sé que como humano que soy no lo puedo hacer perfecto, sé que como humano que soy puedo cometer errores. Errores cometeré, pero nunca actuaré de mala fe. Me podrán decir: “Se equivocó”, pero no me podrán decir: “Es un sinvergüenza”; me podrán decir: “Se equivocó”, pero no me podrán decir: “Es un ladrón”; me podrán decir que no lo haya hecho todo, pero no me podrán decir que no he hecho todo lo que he podido, porque haré todo lo que pueda, haré todo lo mejor que pueda. Y cuando no haga más y no lo haga mejor, será porque no pueda. Y entonces vendrán otros y lo harán mejor. Yo haré mi tarea; otros vendrán después".
"Mi premio no será ahora, mi premio será más adelante, será mañana, si estoy vivo, cuando pase por las cooperativas de campesinos produciendo; cuando pase por las casas de los campesinos y vea casas nuevas y distintas a las que son hoy, y vea a todo el mundo con zapatos, y vea que todo el mundo sabe leer y escribir, y vea que todos los niños tienen maestros, y vea que todo el mundo tiene medicinas, y vea que todo el mundo tiene radio, y vea que todo el mundo tenga higiene, y vea que todo el mundo tiene salud".
"Haré justicia. Si por hacer justicia me gano el odio de unos cuantos, ¡bienvenido el odio!; si por hacer justicia me gano la crítica de unos cuantos, ¡bienvenida la crítica!; si por hacer justicia me gano la antipatía de unos cuantos, ¡bienvenida la antipatía!; si por hacer justicia me gano la muerte, ¡bienvenida la muerte! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡No!”); si por hacer justicia me combaten, ¡que me combatan!"
"Haremos leyes revolucionarias que entrañen bienestar y entrañen justicia para los desamparados, para los que nunca tuvieron nada, para los que nunca tuvieron amigos, para los que nunca tuvieron protección".
"Combatir a la Revolución porque la Revolución lesiona algunos intereses no es patriótico. Combatir a la Revolución porque la Revolución lesiona algunos intereses es un egoísmo. Combatir a la Revolución porque la Revolución lesiona intereses es no tener noción de la justicia.
Y nosotros —lo repito— no predicamos el odio contra nadie; pero predicamos la justicia. Sé que todos ayudaron, sí, pero la Revolución no se hizo para mantener privilegios: la Revolución se hizo para implantar la justicia; la Revolución se hizo no para enriquecer al que estaba más rico sino para darle lo que necesita al que no tenía nada, para darle de comer al que estaba pobre".
"Yo no hice revolución para ser ministro; yo no hice revolución para ostentar cargos. Yo hice la revolución, yo inicié esta lucha revolucionaria, convoqué al pueblo a la lucha, logré el respaldo del pueblo y junto con el pueblo se hizo esta Revolución, primero, para derrocar la tiranía y, después, para hacer justicia. Los cargos no me importan".
"Juntos debemos estar todos los que hemos sufrido injusticias. Juntos debemos estar todos los que hemos sido víctimas de algún atropello, de algún abuso, de alguna explotación".
“A los que crean que la democracia es una pura teoría, a los que crean que la democracia es una mentira para engañar a los pueblos, a los que hablan de democracia y se olvidan del dolor y la miseria de los pueblos, les decimos que no hay democracia sin justicia social; que no puede haber democracia, ni puede llamarse democracia, ninguna doctrina que se olvide de las necesidades del hombre”.
“Nuestra Revolución, debemos advertirlo bien claramente, no renunciará jamás a sus principios democráticos; nuestra Revolución no renunciará jamás a sus principios humanos, pero nuestra Revolución tampoco renunciará jamás a su propósito de que exista en Cuba justicia social, y por eso hemos concretado bien claro nuestras ideas”.
“No se concibe verdaderamente los propósitos que se persiguen cuando se trata de debilitar una revolución que marcha adelante porque es justa, porque tiene pueblo, y tiene pueblo, sencillamente, porque es leal con el pueblo; tiene pueblo porque es honesta con el pueblo; tiene pueblo porque se preocupa del pueblo”.
“No se actúa en vano cuando se actúa con honestidad y con justicia; no se actúa en vano cuando se sirve al pueblo, cuando se dictan leyes revolucionarias a favor del pueblo, porque es un hecho cierto, es un hecho evidente hasta lo increíble, que el pueblo no falla, que el pueblo responde”.
“Cuba necesita mucho de los hombres de pensamiento, sobre todo de los hombres de pensamiento claro, no solo hombres que hayan acumulado conocimientos; hombres que pongan sus conocimientos del lado del bien, del lado de la justicia, del lado de la patria, porque vivimos en estos momentos en que el papel del pensamiento es excepcional, porque solo el pensamiento puede guiar a los pueblos en los instantes de grandes transformaciones y en los momentos en que se emprenden grandes empresas como esta que está llevando adelante nuestro pueblo”.