“Cuba dispone del doble de médicos per cápita que el conjunto de las naciones más desarrolladas. Ningún país ha prestado ni presta gratuitamente más apoyo a los servicios de salud de otros pueblos, ni ha salvado más vidas. Un pueblo que así actúa, no tiene ni puede tener vocación de fabricante de armas biológicas”.
“Siempre he pensado que la educación es una de las más nobles y humanas tareas a las que alguien puede dedicar su vida. Sin ella no hay ciencia, ni arte, ni letras; no hay ni habría hoy producción ni economía, salud ni bienestar, calidad de vida, ni recreación, autoestima, ni reconocimiento social posible”.
“Como peligros internos, pienso fundamentalmente en riesgos de tipo social o moral que afecten a nuestra población y ocasionen daños a su seguridad, a su educación o a su salud. Bien es conocido cuánto hemos luchado contra el hábito de fumar y cuánto hemos reducido su consumo. Del mismo modo luchamos contra los excesos en el consumo de alcohol o contra el hecho doloroso de que sea consumido en estado de gestación, lo que puede provocar el nacimiento de niños con retraso mental u otras graves limitaciones físicas”.
“Nuestra sólida unidad y el carácter de nuestro sistema político, económico y social harán posible la meta que nos proponemos. Ocuparemos ineludiblemente el primer lugar del mundo en el campo de la salud, cuyos nobles y humanos beneficios estarán al alcance de todos nuestros compatriotas en centros de salud que serán de excelencia, sin pagar un solo centavo”.
“La seguridad social abarca al ciento por ciento de los ciudadanos del país”.
“El nombre de Cuba pasará a la historia por lo que en los campos de la educación, la cultura y la salud ha hecho y está haciendo por la humanidad en la época más difícil que ha conocido nuestra especie”.
“A veces es tal la ignorancia en algún rinconcito del país, que algunas personas ignoran que existe la seguridad social o la posibilidad de recibir la atención requerida; pero, incluso, para aquellos hay un ejército que los localiza, los pesa, mide su estatura para ver si están acorde peso y talla con la edad correspondiente: los trabajadores sociales”.
“¡Adelante, abanderados invencibles de tan noble profesión, demostrando que todo el oro del planeta no puede doblegar la conciencia de un verdadero guardián de la salud y de la vida, listo para marchar a cualquier país donde se le necesite, y convencido de que un mundo mejor es posible!”.
"Nosotros ofrecemos formar profesionales dispuestos a luchar contra la muerte. Nosotros demostraremos que hay respuesta a muchas de las tragedias del planeta. Nosotros demostramos que el ser humano puede y debe ser mejor. Nosotros demostramos el valor de la conciencia y de la ética. Nosotros ofrecemos vidas."
"Hay que formar los médicos que requieran los campos, las aldeas, los barrios marginados y pobres de las ciudades del Tercer Mundo. Incluso en países inmensamente ricos, como Estados Unidos, decenas de millones de afroamericanos, indios, inmigrantes latinos, haitianos y otros, carecen de programa y asistencia médica".
"Nuestros médicos, nuestros científicos, nuestros químicos farmacéuticos, y de modo especial los que componen el Contingente “Henry Reeve”, deben conocer el máximo posible sobre el SIDA, los métodos más eficientes para combatirlo, y sobre todo que tales métodos se adapten a las condiciones concretas de cada país".
"El Contingente “Henry Reeve” puede no sólo apoyar a la población en casos de huracanes, inundaciones y otros desastres naturales similares. Determinadas epidemias constituyen verdaderos desastres naturales y sociales."