“Nosotros en nuestro país, nuestro Partido educa al pueblo en un profundo sentimiento internacionalista. Le señalamos primero que nada que somos parte de la humanidad, y que nuestro deber será luchar y apoyar a aquellos pueblos que luchan contra el colonialismo y contra el imperialismo.”
"El partido es la vanguardia del pueblo, la seguridad del pueblo, la garantía del pueblo. Y qué extraordinaria, qué magnífica, qué bella nuestra suerte cuando no dependemos de hombres, cuando no dependemos de grupos, cuando los hombres son tan vulnerables... "
"La organización de vanguardia es fundamental. ¿Saben ustedes lo que le da seguridad a la Revolución? El Partido. ¿Saben ustedes lo que le da perennidad a la Revolución? El Partido. ¿Saben ustedes lo que le da futuro a la Revolución, lo que le da vida a a la Revolución, lo que le da porvenir a la Revolución? El Partido. Sin el partido no podría existir la Revolución."
"El Partido debe tener autoridad ante las masas no porque sea el Partido, o porque tiene el poder, o porque tiene la fuerza o porque tiene la facultad de tomar decisiones. El Partido debe tener autoridad ante las masas por su trabajo, por su vinculación a esas mismas masas, por sus relaciones con las masas; el Partido en las masas, el Partido con las masas, pero jamás por encima de las masas...
... Que el Partido jamás pierda esa virtud, que el Partido jamás pierda ese respeto afectuoso, ese respeto fraternal y ese cariño que sienten por él las masas, que el Partido sea sacrificio, que el Partido sea trabajo, que el Partido sea abnegación, que el Partido sea honor, pero que no sea jamás privilegio."
"Por el imperio del mérito en el seno del partido, de las virtudes evolucionarias, de la sencillez y de la modestia; por la vinculación con las masas, de la cual jamás podrá separarse nuestro partido, porque eso es lo que le da la razón de ser, y eso es lo que le da su prestigio, su autoridad y su fuerza.¡Nunca por encima de las masas; siempre con las masas, y siempre en el corazón del pueblo! ¡Que nuestra autoridad no emane de ser el partido de la Revolución, o de la autoridad que nos dé el partido por sí mismo, sino que nuestra autoridad emane siempre de la idea, del concepto que el pueblo tenga de los militantes y de los cuadros del partido!"
"Este partido es fruto de la Revolución misma. La Revolución trajo al mundo al partido, y ahora el partido lleva adelante la Revolución. El partido es un vehículo por excelencia y la grantía de su continuidad histórica. Este partido nació de dos factores esenciales, fundamentales, invalorables: la unión de todos los revolucionarios (...) y una doctrina científica, una filosofía político-revolucionaria: el marxismo-leninismo. De la unión y de la idea, de la unidad y la doctrina, en el crisol de un proceso revolucionario, se ha formado este partido. Y por esas dos cosas tendremos que velar siempre: por la unidad y por la doctrina, porque son nuestros pilares fundamentales."
"Porque el Partido no puede ser ajeno a nada en la provincia: no puede ser ajeno a la situación de un círculo, de una escuela, de un taller, de una fábrica, de una granja, de un centro de trabajo, bien sea industrial, bien sea de servicios, bien sea administrativo. El Partido no debe ser ajeno al comportamiento de su militancia y al funcionamiento de la actividad en todos los centros de trabajo de la provincia...
... Y el país sufre la consecuencia de cualquier centro de trabajo que marche mal, y es obligación del Partido luchar para que todas estas actividades marchen correctamente."
“(…) estoy seguro de que todos ustedes albergan hoy en sus corazones infantiles la esperanza de pertenecer en el mañana a nuestro Partido Comunista. La Revolución no ha concluido. La Revolución está en marcha. Y en el día de mañana son ustedes los que tendrán que llevar adelante nuestra Revolución. Y yo sé que ustedes aman la Revolución y la Revolución es obra de generaciones pasadas, de generaciones presentes, y de generaciones futuras”.
“Si la aspiración a la independencia tuvo sus momentos culminantes en 1868 y en 1895, de igual relieve histórico es el 16 de agosto de 1925, cuando tras la aspiración de la revolución social surge el primer Partido Comunista de Cuba”.
"La historia de los procesos revolucionarios demuestra que a veces se han seguido rumbos torcidos, que a veces se han cometido errores; de ahí la importancia de que el Partido sea de una calidad absoluta, y sea una garantía contra el error, por su apego a los principios, por su capacidad, por su unidad, por su espíritu fraternal.
[... ] Si tenemos un Partido de calidad, tendremos Revolución de calidad por mucho tiempo, y si la calidad está en la raíz del Partido, tendremos por mucho tiempo un Partido no solo bueno, sino cada vez mejor."
Es nuestra ideología la que nos hace fuertes e invencibles. ¡Cuidemosporencimadetodo su pureza, desarrollémosla con nuestras modestas experiencias, combatamos sin tregua y sin concesión alguna las ideas reaccionarias del imperialismo y el capitalismo en todas sus manifestaciones!
"El Partido lo resume todo. En él se sintetizan los sueños de todos los revolucionarios a lo largo de nuestra historia; en él se concretan las ideas, los pricipios y la fuerza de la Revolución; en él desaparecen nuestros individualismos y aprendemos a pensar en términos de colectividad; él es nuestro educador, nuestro maestro, maestro guía y nuestra conciencia vigilante, cuando nosotros mismos no somos capaces de ver nuestros errores, nuestros defectos y nuestras limitaciones; en él nos sumamos todos y entre todos hacemos de cada uno de nosotros un soldado espartano de la más justa de las causas y de todos juntos un gigante invencible."
Informe Central presentado al I Congreso del Partido Comunista de Cuba, La Habana, 17 de diciembre de 1975