"Se hacen promesas cuando uno está demandando que le crean lo que promete, cuando se está pidiendo algo.  No vamos a prometer nada, vamos a hacer, vamos a empezar a luchar en todas partes; vamos a invertir las energías de nuestros revolucionarios, de esos jóvenes que se jugaban la vida todos los días, de nuestros combatientes, de esos jóvenes que subían y bajaban montañas incansablemente; de este pueblo luchador".

"Libertad de prensa hay ahora, porque sabe todo el mundo que mientras quede un revolucionario en pie habrá libertad de prensa en Cuba".

"La gloria de los revolucionarios, de todos los que han combatido, pertenece al pueblo y pertenece a la historia. ¡Los muertos que han caído, cualquiera que haya sido su brazalete, pertenecen a la patria y pertenecen a la historia, no pertenecen a nadie! ¡Los sacrificios que se han hecho pertenecen a la patria y pertenecen a la historia!".

“Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia: la tiranía ha sido derrocada.  La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía.  No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil. Decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario.  Engañar al pueblo, despertarle engañosas ilusiones, siempre traería las peores consecuencias, y estimo que al pueblo hay que alertarlo contra el exceso de optimismo”.

“Tengan la seguridad de que somos hombres conscientes de nuestra responsabilidad con nuestra patria, de nuestra responsabilidad con los pueblos oprimidos y de nuestro deber ineludible de solidaridad con todos los pueblos del continente americano; que somos revolucionarios, y que ser revolucionario no es llamarse así como se llaman muchos. Ser revolucionario es tener una postura revolucionaria en todos los órdenes, dedicar su vida a la causa de los pueblos, dedicar su vida a la causa de la revolución de los pueblos, a la plena redención de los pueblos oprimidos y explotados”.

"Como tenemos vocación de revolucionarios, sabremos ser revolucionarios, cualquiera que sea el esfuerzo que se exija de nosotros, cualesquiera que sean los riesgos que tengamos que correr, cualesquiera que sean los sacrificios, porque tenemos vocación de revolucionarios".

“El pueblo tiene que estar muy consciente de que el camino es difícil, que el camino es largo, que el camino es fatigoso, que tenemos que sudar mucho la camisa luchando. Y que no solamente hay que tener esa idea presente, sino que hay que estar siempre alerta y no dejar que el entusiasmo muera. Porque esta obra grande que se ha impuesto el pueblo de Cuba no es obra de pueblos mezquinos, sino de pueblos grandes como el nuestro”.

"¡Tareas tenemos tantas por delante, trabajo y lucha tenemos tanto por delante, que son suficientes para agotar no una, sino dos generaciones de revolucionarios!"

“¡Revolucionarios son los que forjan una obra, revolucionarios son los que llevan adelante a sus pueblos, revolucionarios son los que saben vencer los obstáculos para marchar adelante!”

"Nuestros hombres no defienden intereses de grupo, defienden ideales, defienden principios, y puedo decir aquí, con la sinceridad y la honradez que siempre me han caracterizado, que el poder revolucionario existe para brindar tranquilidad y seguridad por igual a todos y cada uno de los ciudadanos de nuestra patria, a todos los cubanos, porque de veras queremos hacer una patria como la quería nuestro Apóstol:  “Con todos y para el bien de todos”".

“Ninguna medida del Gobierno Revolucionario irá jamás contra los principios de la enseñanza; ninguna medida tomará jamás el Gobierno que pueda ser en perjuicio de la enseñanza o del maestro”.

"Nosotros sabemos que el pueblo no se acobardará; nosotros sabemos que el pueblo está dispuesto a morir junto al Gobierno Revolucionario. Y el pueblo sabe, el pueblo sabe que de esta lucha, que de este proceso, solo podemos concluir con la victoria o con la muerte."