"Creo que sin ser optimista no se puede ser revolucionario, porque las dificultades que una Revolución tiene que vencer son muy serias. ¡Y hay que ser optimistas! Un pesimista nunca podría ser revolucionario".
“Nadie ha supuesto nunca que todos los hombres o todos los escritores o todos los artistas tengan que ser revolucionarios, como nadie puede suponer que todos los hombres o todos los revolucionarios tengan que ser artistas, ni tampoco que todo hombre honesto, por el hecho de ser honesto, tenga que ser revolucionario. Revolucionario es también una actitud ante la vida, revolucionario es también una actitud ante la realidad existente. Y hay hombres que se resignan a esa realidad, hay hombres que se adaptan a esa realidad; y hay hombres que no se pueden resignar ni adaptar a esa realidad y tratan de cambiarla: por eso son revolucionarios”.
“…la Revolución alcanzará tanto más avance y tanto más éxito, cuanto más trabaje en el campo de la educación, cuantos más técnicos competentes, hombres, administradores competentes, maestros, técnicos, cuadros revolucionarios, tenga. Y en eso está lo fundamental.”
"El primer principio de un ejército revolucionario es el respeto al pueblo, sobre todo el respeto a su pueblo; y es, incluso, el respeto a los enemigos suyos, el respeto al enemigo, que es una de las cosas más difíciles, una de las cosas más difíciles de lograr, y que, sin embargo, a nosotros la experiencia nos enseña que eso es posible (...)"
"Los mercenarios se rinden, los mercenarios levantan bandera blanca; ¡los combatientes verdaderos de una revolución no levantan jamás bandera blanca! Los combatientes de una revolución prefieren mil veces la muerte física a la muerte moral; los mercenarios, moralmente muertos desde siempre, se conforman con preservar la vida física".
"Nosotros tenemos que mantener una cosa para el futuro; que ese incentivo revolucionario, ese afán de luchar, de crear, de hacer, se mantenga y no se duerma nunca, y no tiene por qué dormirse; porque en las revoluciones anteriores a la revolución socialista, lo que mataba al cabo de algunos años el impulso inicial de las revoluciones era, sencillamente, el régimen de explotación de unas clases por otras, y entonces la explotación traía como consecuencia que mataba el entusiasmo, mataba el ánimo, lo mataba todo."
"¿Por qué tiene tanta importancia que aprenda el pueblo? En primer lugar, desde luego que todo eso fortalece a la Revolución, hace revolucionarios conscientes. Un revolucionario consciente de lo que está haciendo será más útil en todos los órdenes que un revolucionario que tenga mucho entusiasmo, mucha buena fe, pero que no comprenda. Lógicamente, en dondequiera que se encuentre ese revolucionario consciente, en cualquier tarea política, administrativa, económica, militar, será incomparablemente superior a aquel que puede tener el entusiasmo pero no puede tener la comprensión y el conocimiento de los problemas".
"A veces podemos creernos muy revolucionarios, pero todavía nos faltan muchas cosas que aprender de la Revolución. Y es la gran verdad que mientras más estudiamos, más penetramos en el fondo de los problemas, más comprendemos la historia y todo lo que ha sido la historia de abusos, injusticias y explotación (...) La comprensión de todas esas cosas, el vivir todas esas cosas, tienen que hacernos a todos, y a cada uno de nosotros, más revolucionarios cada día. ¡Yo digo que hoy soy más revolucionario que ayer, y estoy seguro de que mañana seré todavía más revolucionario que hoy!"
"¿Qué nos hace ser más revolucionarios? ¿Qué nos hace sentirnos más revolucionarios? ¿Qué nos hace sentir más apasionadamente la Revolución? Sencillamente el conocimiento, cada vez más a fondo, de la Revolución; el conocimiento, cada vez más a fondo, de los problemas revolucionarios; el conocimiento, cada vez más a fondo, de la teoría revolucionaria; el conocimiento, cada vez más a fondo, de la doctrina revolucionaria."
“Nosotros queremos que la organización de pioneros cubanos sea una gran organización; nosotros queremos que nuestros niños sean los niños más estudiosos, los niños que mejor se porten; nosotros queremos que nuestros niños sean los más organizados; nosotros queremos que nuestros niños sean los más felices; nosotros queremos sentirnos siempre orgullosos de los niños, ver que los niños comprenden, y ver que los niños están ayudando a hacer la Revolución, y que de verdad los niños son revolucionarios”.
"El deber de todo revolucionario es hacer la revolución".
"¡Guerra a ese sectarismo, que lleva al privilegio, que lleva al pantano! ¡Salgamos de ese pantano inmundo de un sectarismo miserable! ¡Y empecemos, compañeras y compañeros, empecemos a hacer lo que la historia espera de nosotros, lo que la patria espera de nosotros, lo que América espera de nosotros, lo que el mundo espera de nosotros, con espíritu verdaderamente revolucionario, con espíritu verdaderamente nuevo, con espíritu verdaderamente creador, donde la piedra de toque de cada hombre y cada mujer de la patria sea el mérito, sea el espíritu de sacrificio, sea la conciencia revolucionaria, sea el amor a la Revolución!"