“Debemos saber tener la entereza de revolucionarios para convertir el revés en una victoria. La victoria habría podido conducir al relajamiento. La victoria habría podido conducir a la idea de que todos los problemas estaban resueltos. El revés debe conducirnos a la realidad; debe conducirnos a la conclusión de que estamos lejos de haberlo hecho todo. En la victoria habríamos tenido que cuidarnos del exceso de optimismo; en el revés debemos multiplicar nuestras energías, multiplicar nuestra fuerza”.

“De ese espíritu que se ve en los pueblos en los momentos de heroísmo, en la guerra: un espíritu de proletarios realmente, de ese tipo de obrero que nuestro Partido desea para nutrir sus filas, y que nuestra Revolución tanto necesita”.

"La capacidad de pensar no es de una minoría dirigente. ¡Mentira! La capacidad de pensar está en todo el pueblo. Y nosotros pudiéramos buscar todas esas inteligencias. No es necesario que posea un cargo. Está demostrado que una masa grande puede razonar. La sociedad socialista que no se apoya en las masas, fracasa. Que al demagogo se le combata con argumentos; que el revolucionario no ande con timideces. Incluso que el revolucionario se entrene en el arte de discutir y de decir la verdad. "

“Para nosotros, un pueblo revolucionario en un proceso revolucionario, valoramos las creaciones culturales y artísticas en función de la utilidad para el pueblo, en función de lo que aporten al hombre, en función de lo que aporten a la reivindicación del hombre, a la liberación del hombre, a la felicidad del hombre”.

“El verdadero revolucionario: el que lucha por una causa, el que es capaz de hacerlo tan desinteresadamente que ni siquiera los honores o las glorias le preocupan a la hora de cumplir el deber.”

“Y nosotros entendemos por hombre el hombre revolucionario, el hombre de ideas, el hombre de dignidad, el hombre de valor. Y eso es un fruto de estos años. Y la dialéctica de la vida demuestra eso: la lucha es lo que hace al hombre; el combate es lo que hace al hombre; el trabajo es lo que hace al hombre.”

“¡No abandonar jamás el campo de batalla, no desertar jamás, no desistir jamás de los propósitos, porque esas son las virtudes que deben tener los revolucionarios! (.) ¡Esas son las virtudes que hicieron posible la patria libre! ¡Esas son las virtudes que hicieron posible la Revolución! ¡Y esas son las virtudes que se necesitan para salir adelante, para vencer el subdesarrollo, para vencer el bloqueo, para hacer realidad la satisfacción de los sueños de nuestro pueblo, para hacer realidad los sueños y el programa de la Revolución!”

“En nuestro país la fuerza de la Revolución está en la unidad, ¡la fuerza de la Revolución está en la unidad! ( ...) Pero creemos que hay que tener conciencia muy clara de la importancia que tiene la unidad de la fuerza revolucionaria”.

"Pero la Revolución no son sólo los sentimientos nacionales. En nuestra patria se levantan los valores nacionales, la cultura nacional. Revolución quiere decir que los sentimientos que se sienten hacia cada cubano son capaces de trasmitirse también hacia afuera, hacia los demás pueblos revolucionarios, hacia los demás pueblos, y, en primer término, a nuestros pueblos hermanos".

“(…) una de las cosas que ha hecho la Revolución y hacen las revoluciones es elevar al máximo los valores patrios, elevar al máximo la tradición patriótica, los valores espirituales del pueblo”.

“(…) como revolucionarios y hablando en términos amplios, hemos expuesto un concepto revolucionario, un concepto de estrategia revolucionaria válido para nuestro pueblo y válido para cualquier pueblo: la necesidad de estrechar filas, la necesidad de unir, la necesidad de coordinar, la necesidad de que todos los revolucionarios arriben a estrategias comunes de lucha”.