“Hay que repensar todo lo creado desde Bretton Woods hasta hoy. No hubo entonces verdadera visión de futuro. Prevalecieron los privilegios y los intereses del más poderoso. Ante la profunda crisis actual, nos ofrecen un futuro todavía peor, en el que no se resolvería jamás la tragedia económica, social y ecológica de un mundo que será cada vez más ingobernable […]”
“El capitalismo desarrollado, el imperialismo moderno y la globalización neoliberal, como sistemas de explotación mundial, les fueron impuestos al mundo, igual que la falta elemental de principios de justicia durante siglos reclamados por pensadores y filósofos para todos los seres humanos, que aún están muy lejos de existir sobre la Tierra”.
“Coincido enteramente con Carlos Marx, quien afirmó que cuando el sistema de producción y distribución capitalista no exista, y con él desaparezca la explotación del hombre por el hombre, la sociedad humana habrá salido de la prehistoria.”
“El decadente sistema capitalista imperialista en su etapa de globalización neoliberal carece ya en absoluto de soluciones para los grandes problemas de la humanidad, cuya cifra de habitantes se ha cuadruplicado en apenas un siglo. No tiene porvenir posible. Destruye la naturaleza y multiplica el hambre. Nuestra experiencia noble y humana en numerosos campos será útil a muchos pueblos del mundo.”
"Bajo los designios y la ideología de un orden económico diabólico y caótico, las sociedades de consumo en cinco o seis décadas más habrán agotado las reservas probadas y probables de combustibles fósiles y habrán consumido en sólo 150 años lo que el planeta tardó 300 millones de años en crear."
"La humanidad puede salvarse, porque el imperio está sufriendo una profunda crisis; sin crisis no hay cambios, sin crisis no se forman las conciencias; un día de crisis forma más conciencia que 10 años de transcurrir del tiempo, que 10 años sin crisis."
"El capitalismo es un sistema regido por leyes ciegas, destructivas y tiránicas impuestas a la especie humana".
“En la nueva era que vivimos, el capitalismo no sirve ni como instrumento. Es como un árbol con raíces podridas del que sólo brotan las peores formas de individualismo, corrupción y desigualdad”.
“En la nueva era que vivimos, el capitalismo no sirve ni como instrumento. Es como un árbol con raíces podridas del que sólo brotan las peores formas de individualismo, corrupción y desigualdad. Tampoco debe regalarse nada a los que pueden producir y no producen o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o su inteligencia.”
“La apelación vulgar del capitalismo imperial al egoísmo individual, predicado hace casi 240 años por Adam Smith como la causa de las riquezas de las naciones; es decir, ponerlo todo en manos del mercado. Eso crearía riquezas sin límites en un mundo idílico”.
“La propia Condoleezza Rice tendría que responder algunas preguntas: ¿Cuántos norteamericanos han perdido la vida como consecuencia de bombas enviadas por Cuba? ¿Se ha roto alguna vez un solo ladrillo debido a un artefacto explosivo procedente de nuestro país? ¿Por qué se nos incluye en la grotesca lista de países terroristas, en la que se amenaza añadir arbitrariamente a Venezuela? ¿Quién usó el terrorismo contra nuestra patria para destruir aviones en pleno vuelo, provocar sabotajes, invasiones mercenarias y amenazas de bombardeos y guerras, bloqueo económico y acciones que han costado miles de vidas y cientos de miles de millones de dólares? ¿Quién les va a creer a usted y a Bush? ¿Por qué se empeñan en provocar guerras fratricidas entre los pueblos de América Latina? […]En Iraq han muerto más de un millón de personas. ¿Cuántos muertos ofrece Estados Unidos a la América Latina, una región de más de 500 millones de habitantes, para defender su democracia y su imperio?”
“Los países capitalistas europeos, saturados de capacidad productiva y mercancías, desesperadamente necesitados de mercados para evitar paros de obreros y los especializados en servicios, ahorristas que pierdan su dinero y campesinos arruinados, no están por tanto en situación de imponer condiciones y soluciones al resto del mundo. Así lo proclaman los líderes de importantes países emergentes y de los que, pobres y saqueados económicamente, son víctimas del intercambio desigual”.