"La Revolución es la obra de todos, la Revolución es el sacrificio de todos, la Revolución es el ideal de todos y la Revolución será el fruto de todos."
"A los pueblos muchas veces les hablan de democracia los mismos que les están negando su propio suelo; a los les hablan de democracia los mismos que la escarnecen, los mismos que se la niegan y los pueblos no ven más que contradicciones por todas partes. Y por eso nuestros pueblos han perdido, desgraciadamente, la fe. Han perdido la fe, que se hace tan necesaria en instante como este para salvar al continente para el ideal democrático, mas no para una democracia teórica, no para una democracia de hambre y miseria, no para una democracia bajo el terror y bajo la opresión, sino para una democracia verdadera, con absoluto respecto a la dignidad del hombre, donde prevalezcan todas las libertades humanas bajo un régimen de justicia social, porque los pueblos de América no quieren ni libertad sin pan ni pan sin libertad. "
“Se hace necesario despertar la fe de los pueblos, y la fe de los pueblos no se despierta con promesas, la fe de los pueblos no se despierta con teorías, la fe de los pueblos no se despierta con retóricas; la fe de los pueblos se despierta con hechos, la fe de los pueblos se despierta con realidades, la fe de los pueblos se despierta con soluciones verdaderas. "
“Hay que actuar con métodos revolucionarios, métodos nuevos, métodos democráticos, de los que corresponden a una democracia revolucionaria, a una democracia obrera; porque eso significa el socialismo: significa precisamente el gobierno del país por la mayoría del país, que son los que trabajan, los que producen y los que imponen su ley revolucionaria, con la fuerza de su razón y con la fuerza de su energía”.
“Debemos proclamar con toda energía que tenemos derecho a respirar aire puro, a beber agua que no esté contaminada…, a alimentarnos y que esos alimentos sean sanos, a que se nos eduque, a que se atienda nuestra salud, a ser menos pobres cuando otros son cada vez más ricos.”
“…Si quieren hablar de un mundo verdaderamente democrático, que renuncien sencillamente a su sistema, que cese el saqueo, que cese la explotación del hombre por el hombre y la explotación de los países pobres por los países ricos, y que los seres humanos sean hermanos y no fieras devorándose entre sí o luchando por un pedazo de pan.”
“El mundo avanza y el mundo se globaliza, ya lo hemos dicho: ¡Ojalá lleguemos al día en que toda la humanidad sea una sola familia y todas las riquezas, todas las ciencias, todas las tecnologías y todos los recursos beneficien a todos...”
“Creo en la unión de todos los países del mundo, en la unión de todos los pueblos del mundo y en la unión libre, verdaderamente libre; no la fusión, sino la unión libre de todas las culturas, en un mundo verdaderamente justo, en un mundo verdaderamente democrático”.
"No renunciaremos nunca a los principios que adquirimos en la lucha por traer toda la justicia a nuestra patria poniéndole fin a la explotación del hombre por el hombre, inspirados en la historia de la humanidad y en los más preclaros teóricos y promotores de un sistema socialista de producción y distribución de las riquezas, el único capaz de crear una sociedad verdaderamente justa y humana: Marx, Engels y más tarde Lenin."
“El cese de la explotación de los seres humanos y la lucha por la verdadera igualdad y justicia, es y será el objetivo de una revolución que no dejará de serlo nunca.”
"No deseamos que la sangre de cubanos y norteamericanos sea derramada en una guerra; no deseamos que un incalculable número de vidas de personas que pueden ser amistosas se pierdan en una contienda. Pero jamás un pueblo tuvo cosas tan sagradas que defender, ni convicciones tan profundas por las cuales luchar, de tal modo que prefiere desaparecer de la faz de la Tierra antes que renunciar a la obra noble y generosa por la cual muchas generaciones de cubanos han pagado el elevado costo de muchas vidas de sus mejores hijos. Nos acompaña la convicción más profunda de que las ideas pueden más que las armas por sofisticadas y poderosas que estas sean. Digamos como el Che cuando se despidió de nosotros: ¡Hasta la victoria siempre!"
“Unámonos entonces los excluidos de siempre, para fundar un orden mundial justo, equitativo y sostenible. Preservemos y pongamos al servicio de los pueblos a las Naciones Unidas. Defendamos la paz. Luchemos por nuestros derechos, conscientes de que nada nos será donado de gratis.”