“¿Y qué hacen otros países, otros muchos países del Tercer Mundo, con sus recursos naturales? Los han entregado a los imperialistas, los han puesto en manos de los monopolios imperialistas. … En el futuro les esperará la mayor miseria en medio de los grandes hábitos que a una minoría les han inculcado allí el capitalismo, el colonialismo y el imperialismo.”
“En estos cruciales años, la potencia capitalista más poderosa y de más recursos de todos los tiempos se ha permitido el lujo de vivir parasitariamente a costa de los ahorros del resto del mundo, que no solo se ha visto obligado a financiarle déficit fiscales y comerciales como jamás se habían conocido, sino también una carrera armamentista que no tiene paralelo en la historia.”
"Algunos en sus angustias, incertidumbres y dudas, buscan alternativas eclécticas. El mundo, sin embargo, no tiene otra alternativa a la globalización neoliberal, deshumanizada, moral y socialmente indefendible, ecológica y económicamente insostenible, que una distribución justa de las riquezas que los seres humanos sean capaces de crear con sus manos laboriosas y fecunda inteligencia".
"¿Qué tipo de globalización tenemos hoy? Una globalización neoliberal; así la llamamos muchos de nosotros. ¿Es sostenible? No".
“Hay que ver cómo evoluciona el deporte mundial; nadie sabe a dónde vamos a parar ya, de modo por ahora irreversible, con esa triste transformación del deporte amateur y de las olimpiadas en una competencia de profesionales.”
“El mundo avanza y el mundo se globaliza, ya lo hemos dicho: ¡Ojalá lleguemos al día en que toda la humanidad sea una sola familia y todas las riquezas, todas las ciencias, todas las tecnologías y todos los recursos beneficien a todos...”
"Pienso que más que armas lo que los pueblos necesitan son ideas. El cambio de un tipo de mundo global, inhumano, insostenible, que amenaza la vida del planeta, por un orden social justo y humanitario que brinde a la humanidad una oportunidad de sobrevivir; un mundo que pueda tener un poco de agua potable; un mundo que disponga del aire que pueda respirar; un mundo que pueda adquirir los alimentos necesarios; un mundo que con su rica tecnología sea capaz de producir los techos que necesitan las personas para vivir, las escuelas que necesitan los niños para educarse, los medicamentos para preservar la salud de sus habitantes, la asistencia médica indispensable a todos, niños, jóvenes y ancianos."
“Están llegando los tiempos de pensar en la patria mundial; están llegando los tiempos de pensar en el mundo, porque este mundo inexorablemente se ha globalizado bajo la filosofía del más triste y cruel de los conceptos o de las concepciones, que es un mundo globalizado bajo la égida de una superpotencia única y en pro de un mundo unipolar, no para salvarlo, sino para destruirlo; no para traer la justicia que necesitamos todos, sino para esclavizarnos más todavía si es posible, para saquearnos más todavía si fuera probable, para humillarnos más aún, para destruir nuestros sueños que son indestructibles, para destruir nuestras culturas que debemos preservar y multiplicar”.
"Las condiciones existentes hoy en el mundo hacen insostenible este orden infame que estamos soportando y, por tanto, en nuestro criterio, la tarea número uno es sembrar ideas, sembrar conciencia, para que cuando ese mundo se derrumbe la humanidad esté mejor preparada para construir sobre sus ruinas un mundo mejor, una globalización más humana".
“La globalización fue encerrada en la camisa de fuerza del neoliberalismo, y como tal tiende a globalizar no el desarrollo, sino la pobreza; no el respeto a la soberanía nacional de nuestros Estados, sino su violación; no la solidaridad entre los pueblos, sino el "sálvese quien pueda" en medio de desigual competencia en el mercado.”
"La crisis es consecuencia del estruendoso e irreversible fracaso de una concepción económica y política impuesta al mundo: el neoliberalismo y la globalización neoliberal."
“Esta lucha contra la globalización neoliberal es la causa común —se puede decir— de todos los pueblos de la humanidad, que no pueden ver con buenos ojos que se rompa el acuerdo de Kyoto, que significa una esperanza”.