“Los revolucionarios, por naturaleza, somos optimistas. No creemos, sin embargo, en la espontaneidad: creemos que la paz, la distensión, la coexistencia civilizada entre los Estados, debemos conquistarlas con nuestra lucha y con nuestra fuerza”.

“La paz es solo la condición primaria para poder volcar, consecuentemente, los colosales caudales de energía y recursos necesarios para que toda la humanidad, y no solo una parte de ella, pueda vivir en forma honorable, decente y decorosa.”

“Los pueblos lucharán por preservar su independencia y su vida; lucharán para evitar que el mundo sea convertido en un inmenso cementerio; lucharán y pagarán el precio que sea necesario para que la humanidad sobreviva!”

“Quienes defendemos el socialismo como futuro para la humanidad, debemos estar en esta batalla que no es todavía la del socialismo, sino la de un mundo distinto librado de la miseria y la opresión, la de cientos de millones de hombres para los cuales es también indispensable convencer a los neocolonialistas de que les es imperativo cambiar, o derrotar su política mediante esta lucha de los pueblos”.

“Se dice también que Occidente ha creado una civilización inspirada en los valores cristianos. Sí, se dice esto del Occidente que ha sido responsable de tantas guerras y de tantas tragedias para la humanidad, de tanta miseria y de tanta pobreza en el mundo, de tantas conquistas y de tantas colonias, de tanto subdesarrollo, del cual está plagada hoy la Tierra”.

“Miramos hacia todo el globo terráqueo, con la esperanza de que sobreviva, de que el hombre encuentre suficiente inteligencia y energía para sobrevivir, que la humanidad encuentre suficiente conciencia y espíritu para luchar, porque solo luchando frente a la anarquía, frente a la locura del imperio y del sistema que representa podrá sobrevivir la humanidad”.

“¡Gracias por venir a reforzarnos en esta difícil lucha que estamos librando hoy para salvar las ideas por las cuales tanto luchaste, para salvar la Revolución, la patria y las conquistas del socialismo, que es parte realizada de los grandes sueños que albergaste!”

"Han pasado 45 años desde el ataque al Moncada. Lleva más de un siglo nuestra patria luchando por su independencia y por sus derechos. Treinta años lucharon --desde 1868 hasta 1898-- Maceo, Gómez y otros muchos combatientes; sufrieron la humillación de no poder enarbolar su bandera en esta heroica ciudad, de no poder siquiera penetrar en ella después de 30 años de abnegada, admirable y sacrificada lucha, pero llegó un día en que esas banderas se enarbolaron, en que sus ideas triunfaron, ideas que no fueron nunca estáticas y que nunca detuvieron su marcha ascendente. Cada idea nueva puede ser un peldaño hacia las más altas cimas en el progreso humano."

"Lo que tenemos es que llevar a cabo una lucha unida; tenemos que trabajar unidos por formar conciencia, por sembrar ideas."

"Nuestro país vive de valores. Ha resistido por valores, librando no solo batallas económicas, sino también en el terreno de la lucha contra el terrorismo, los atentados."

“Los pueblos tienen que luchar para proteger no ya su economía, sus derechos; tienen que luchar para defender su propia supervivencia”.

"Hay que levantar el espíritu de lucha de los pueblos, su voluntad de resistir; hay que hacerlos tomar conciencia de que tienen que irse preparando para nuevos conceptos, una nueva concepción del mundo, un nuevo orden económico mundial verdaderamente justo, que es lo que debe resultar de la lucha de los pueblos".