“La ofensiva de masas y de ideas desatada en nuestro país es algo que no tiene precedentes. […] En ninguna época, en ningún otro sitio se entabló semejante contienda en el terreno de las ideas y de la ética entre un país tan poderoso y el pueblo de una pequeña Isla situada a solo 90 millas de sus costas.”

Documentos: Juramento de Baraguá, 15 de marzo de 2000.

“Luchamos por los más sagrados derechos de los países pobres; pero estamos luchando también por la salvación de ese Primer Mundo, incapaz de preservar la existencia de la especie humana, de gobernarse a sí mismo en medio de sus contradicciones y egoístas intereses, y mucho menos de gobernar al mundo cuya dirección debe ser democrática y compartida; estamos luchando —casi puede demostrarse matemáticamente— por preservar la vida en nuestro planeta”.

"Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo".

“… la inteligencia es el tesoro más grande.  La inteligencia cultivada, el capital humano es lo que hace posible que podamos hablar de miles de médicos ayudando a otros países,…”

“Cuba dispone del doble de médicos per cápita que el conjunto de las naciones más desarrolladas. Ningún país ha prestado ni presta gratuitamente más apoyo a los servicios de salud de otros pueblos, ni ha salvado más vidas. Un pueblo que así actúa, no tiene ni puede tener vocación de fabricante de armas biológicas”.

“Los últimos siete años han sido de intenso y creciente batallar en el campo de la solidaridad y de la formación de médicos cubanos y de otros pueblos hermanos. Los medios y los métodos se han revolucionado de modo increíble, y la formación teórica y práctica supera considerablemente la que se conoció a lo largo de la historia. Más exacto sería decir que la multiplican”.

“La Brigada “Henry Reeve” ha sido creada, y cualquiera que sea la tarea que ustedes asuman en cualquier rincón del mundo o en nuestra propia patria, llevarán siempre la gloria de la respuesta valiente y digna que han dado al llamado de solidaridad con el pueblo hermano de Estados Unidos, y en especial sus hijos más humildes.

¡Adelante, generosos defensores de la salud y de la vida, vencedores del dolor y de la muerte!”

“Es fabuloso el camino que se abre hacia la formación de sensibilidad y apreciación de las artes entre los más jóvenes y hacia el ambicioso propósito de crear una cultura general integral masiva en nuestro pueblo”.

“El imperio no pudo alcanzar sus propósitos de desmembrar Angola y escamotear su independencia. Lo impidió la heroica y larga lucha de los pueblos de Angola y de Cuba”.

“Por primera vez, en ese apartado punto de la geografía africana, la sangre de cubanos y angolanos se unió para abonar la libertad de aquella sufrida tierra. Fue en ese momento cuando Cuba, en coordinación con el presidente Neto, decidió el envío de tropas especiales del Ministerio del Interior y unidades regulares de las FAR en completa disposición combativa, trasladas por aire y mar para enfrentar la agresión del apartheid. (…) Se iniciaba lo que dio en llamarse Operación Carlota, nombre en clave de la más justa, prolongada, masiva y exitosa campaña militar internacionalista de nuestro país”.

“En una aldea de África —como ya hemos dicho y diremos cuantas veces sea necesario—, un médico internacionalista cubano puede formar a la vez a varios excelentes médicos junto a él, en el mayor laboratorio del mundo, que es la comunidad, y combatir en ella los padecimientos concretos de cada región específica de África. Los libros que ese médico lleve consigo servirán como un fondo común de conocimientos.”

“Los médicos y los demás profesionales y técnicos de la salud cubanos constituyen una fuerza excepcional. Ningún país cuenta con algo similar; igual que los soldados internacionalistas de nuestra isla, se formaron en el combate. Sus misiones en el exterior se atienen a rigurosas normas éticas. Sus servicios se prestan gratuitamente o se comercializan, según las circunstancias del país receptor. Ellos no son exportables. Sin embargo, los libros no alcanzan. No basta que en las bibliotecas haya suficientes para las consultas incesantes que tienen lugar. Hace falta que cada uno de nuestros profesionales de la salud posea un texto clásico de su especialidad, y si desempeña o practica dos, tres o más misiones en el hospital o policlínico, debe disponer de un ejemplar clásico de cada una.”