“(…) ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo”.
“La cruda realidad es que hoy en el mundo subdesarrollado hay más hambrientos, más enfermos, más pobres, más desempleados, más ignorantes, más seres humanos carentes de esperanza. He ahí el caldo de cultivo más propicio del delito, en cuya prevención, además, poco podrán avanzar los países que, ahogados por la deuda y la inequidad del orden económico internacional, carecen de recursos para ello”.
“No somos un pueblo que tiemble, no somos hombres que temblemos o nos detengamos ante las dificultades”.
“(…) nosotros tenemos que rescatar el valor del libro y el amor a la lectura”.
"Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño. Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo".
"No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación"
“El deporte es una prueba del gran desarrollo social alcanzado por nuestro país; aunque, desde luego, los éxitos en esta esfera no dependen solo de los recursos económicos. Nuestro país ha dedicado recursos económicos y humanos; igual que a la salud y a otras actividades, ha dedicado esos recursos al deporte como parte de la educación del pueblo, como parte de la salud del pueblo, como parte del bienestar del pueblo”.
“Derrotar el neoliberalismo sería crear una esperanza para el futuro, preservar condiciones para seguir adelantando, porque el límite de nuestro progreso estará en el capitalismo, y no habrá progreso humano si este no se propone rebasar las fronteras del capitalismo, pero eso será tarea de otros momentos, no diría que tarea de otras generaciones.”
“Miramos hacia todo el globo terráqueo, con la esperanza de que sobreviva, de que el hombre encuentre suficiente inteligencia y energía para sobrevivir, que la humanidad encuentre suficiente conciencia y espíritu para luchar, porque solo luchando frente a la anarquía, frente a la locura del imperio y del sistema que representa podrá sobrevivir la humanidad”.
“Donde la carrera armamentista y el comercio de armas persiste a pesar de haber finalizado la guerra fría, donde no se ha dedicado al progreso humano ni un solo centavo de lo que hoy como ayer se derrocha en armas, donde los bloques militares se extienden irracionalmente, donde las armas sofisticadas continúan fabricándose y perfeccionándose, no puede haber desarrollo social”.
“A partir del conocimiento que tenemos de la historia de la humanidad y de la historia de las revoluciones, que no ha habido una revolución más humana ni una revolución más limpia que la Revolución Cubana. Esa verdad no han podido destruirla nuestros enemigos, a pesar de su gigantesco e inmenso aparato publicitario”.
“(…) el hombre está empezando a experimentar los efectos, de una manera clara, de la destrucción del medio ambiente. Es aterrorizante escuchar el número de especies que se destruyen, especies vegetales y animales, todos los días en el mundo, y se ve, es visible el fenómeno. Es claro que la humanidad creciente se enfrentará a problemas ecológicos tremendos (…)”