"El Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, sirve, pues, para definir la política económica y social de cualquier país".

“Hay que ponerse en el corazón de un trabajador: hay que ponerse en la mente de un hombre humilde del pueblo, pensar en qué cosas mueven sus sentimientos y su conducta; cada uno un sentimiento, dentro de los infinitos sentimientos que un proceso revolucionario suscita, cada uno de ellos relacionando a la Revolución con aquello que está más próximo, que le llega de más cerca”.

"Porque claro está que no se forjan aquí ya parásitos para la sociedad, sino trabajadores para la sociedad, servidores de la sociedad; no explotadores, sino trabajadores.  Y han de ser en cada centro de trabajo los de mente más amplia, cultura más vasta y comprensión más amplia y profunda.  Porque de la ignorancia se vale el enemigo, la ignorancia forma parte del pasado".

“(…) el éxito corona el esfuerzo, el éxito corona el sacrificio, y el éxito en la vida del hombre y en la vida de los pueblos, el fruto de su trabajo, compensa los esfuerzos que hay que hacer para alcanzarlo”.

“¡Qué triunfo de la cultura, qué maravilloso triunfo del pensamiento, qué prometedor porvenir para nuestro país! ¡Porque un país tiene porvenir en la misma medida en que su pueblo trabajador sea capaz, en la misma medida en que los conocimientos de la técnica y de la ciencia estén al alcance de los trabajadores!”

“En la medida en que cada hombre y mujer del país trabaje, y trabaje donde debe, y trabaje con el máximo de eficacia, aumentarán los bienes sociales, tendremos más bienes materiales, tendremos más servicios. Y es muy importante que la población masculina y femenina del país se incorpore, y eso acelerará el ritmo de nuestro desarrollo económico”.

“Es muy importante que los compañeros vayan con humildad, con mucho respeto para todos los demás, con mucho respeto para los trabajadores y los demás que no han tenido la oportunidad de estudiar; no ser autosuficientes con ellos, ser compañeros, explicarles las cosas, comprender cuánto hay de ignorancia en los demás y comprender a la vez que como cada año serán más y más los que se gradúen, llegará el tiempo en que en el campo no haya nadie que no sea un técnico, llegará el tiempo en que en el campo no haya nadie que no sea un técnico”.

“Los cuadros tienen el deber de señalar a cada trabajador cada vez que cometan una falla, pedirle. Porque hay algo esencial en el hombre, algo que puede mucho más que cualquier otro resorte, algo que puede ser capaz de mucho más de lo que podía en el pasado el hambre, la amenaza de desempleo y de miseria. ¡Y ese factor es la propia vergüenza del hombre!”

“La Revolución que trabaja para el futuro, que trabaja para todo el pueblo, depende en lo esencial no de la voluntad de los que la dirijan, ¡no!, sino de la voluntad de todo el pueblo, de lo que sean capaces de hacer los propios trabajadores”.

“Tengo la profunda convicción de que si trabajamos bien, si empleamos correctamente los recursos de que disponemos, no habrá necesidad de movilizar todas las reservas”.

 

“El bienestar y la felicidad humana nosotros no sólo los concebimos como bienes materiales: los concebimos como bienes materiales, pero los concebimos también —y muy esencialmente— como bienes morales, como bienes espirituales”.

“La Revolución es sólida. La Revolución es fuerte. La Revolución no es la obra de un día ni de un año; es obra para siempre en lo adelante. Es una obra eterna, en la cual el actor fundamental es el pueblo, los trabajadores.”