“(…) nuestra clase obrera responde con entusiasmo y con firmeza crecientes a las tareas de la Revolución, esta Revolución obrera, esta Revolución cuya única razón de ser son los trabajadores, y esta Revolución de los trabajadores, por los trabajadores y para los trabajadores”.
"La remuneración tiene que estar asociada con la calidad y la cantidad del trabajo que la persona está desempeñando. Si está desempeñando un cargo responsable, importante, debe tener una remuneración mayor".
"No hay aquí, como en el mundo burgués, diferencias entre militares y civiles, blancos y negros, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, porque todos disfrutamos de iguales deberes y derechos. No hay tampoco, por fortuna, diferencias entre ricos y pobres, explotadores y explotados, poderosos y humildes, porque la Revolución liquidó el poder político de los burgueses y terratenientes para forjar el Estado de los trabajadores."
"Los obreros, los trabajadores y el movimiento sindical tienen dos tareas, dos tareas: primero, su primer deber, el primer deber de los trabajadores en la Revolución es construir el socialismo, ¡ese es su primer deber! (APLAUSOS), y en pro de todo lo que contribuya a la construcción del socialismo, porque es su socialismo, su sociedad, su riqueza no es de nadie; es su riqueza, del país, del trabajador."
“Con el apoyo de los trabajadores y el respaldo de la solidaridad internacional, nuestra Patria ha vencido las pruebas más duras, hemos llegado hasta aquí, y seguiremos adelante, labrando nuestro futuro, sin que ninguna fuerza pueda doblegarnos, intimidarnos ni obligarnos a renunciar a uno solo de nuestros principios”.
“El contingente es un colectivo de trabajadores con los cuales hay que estar luchando para que no se excedan en el trabajo [...]”.
“El trabajador en el socialismo sabe por qué trabaja, no trabaja solo para él; trabaja para su patria, para la sociedad, para todo el pueblo, para sus hijos, para sus seres más queridos, para sus padres y sus abuelos —si los abuelos viven—, para que tengan una atención médica también los abuelos, o tengan un lugar donde ir si están solos o no hay quien los atienda, y para que reciban una pensión, para que no haya nadie olvidado. En el socialismo el hombre trabaja para sí, desde luego, porque trabaja para su familia, pero trabaja también para otras muchas cosas; no es el trabajador del capitalismo”.
"En estos tiempos, más que nunca, tenemos que exigirle mucho al hombre y exigirles mucho a todos, sabiendo distinguir en cada ocasión los problemas que son objetivos, de los que son subjetivos; porque, desde luego, no puede admitirse que los problemas objetivos se conviertan en excusas o en pretextos para dejar de hacer lo que pudo haberse hecho en el momento en que tenía que haberse hecho y no se hizo".
"Es difícil que alguna obra humana sea perfecta, pero nosotros mientras más difíciles sean las condiciones, más eficientes tenemos que ser y con más perfección debemos trabajar y exigirles a todos".
“Es imposible liquidar un pueblo ni siquiera con esas armas inteligentes, sofisticadas, porque más inteligentes que las armas siempre serán los hombres, más inteligentes que las armas siempre serán los patriotas, más inteligentes que las armas siempre serán los revolucionarios”.
“El dueño del país será nuestro pueblo y únicamente nuestro pueblo, y el gobierno de nuestro país será el de nuestro pueblo y únicamente el de nuestro pueblo”.
“Si hay algo que sobra en nuestro país —y no sobra, sino que hace mucha falta—, si hay algo que sobra en nuestros trabajadores es espíritu de combate, espíritu de lucha, espíritu patriótico; voluntad y decisión de pelear,de luchar, de seguir adelante; voluntad y decisión de salvar la Revolución y de salvar el socialismo".