“El dueño del país será nuestro pueblo y únicamente nuestro pueblo, y el gobierno de nuestro país será el de nuestro pueblo y únicamente el de nuestro pueblo”.
“[...] Solo puede pensarse y solo es concebible la integración y la unión de América Latina de una forma independiente y en el marco de sus propios intereses [...]”.
“[...] Solo pude pensarse y solo es concebible la integración y la unión de América Latina de una forma independiente y en el marco de sus propios intereses[...]”.
[...] América Latina no tiene otra alternativa digna, honrosa, de independencia, que la integración económica [...]
“Hoy la Revolución Cubana es una trinchera levantada a nivel mundial y, aunque en aquella época ya los cubanos se preocupaban extraordinariamente, y Martí se preocupaba de manera especial del papel que jugaría la independencia de Cuba en los destinos de América Latina, hoy la independencia de Cuba interesa no solo a los destinos de la América Latina, sino a los destinos de todo el mundo”.
“No son las transnacionales las que nos van a integrar y las que nos van a unir; pero cuando hablamos de la integración económica y política de América Latina, hablamos, sobre todo, de una cuestión de conciencia, de una conciencia que hay que formar, de un pensamiento que hay que crear. Si no se crea un pensamiento, si no se crea una conciencia, nada será posible”.
“Creo en la lucha y, sobre todo, creo en la lucha de los pueblos, creo en la lucha de las masas, y recientemente hemos tenido en América Latina importantes ejemplos de lo que puede el pueblo sin armas”.
“Creo que tenemos el deber de ser políticos, creo que tenemos el deber de ser inteligentes, porque si no utilizamos la inteligencia no llegamos a ninguna parte; pero, al mismo tiempo, tenemos el deber de ser serios, tenemos el deber de defender los principios y, realmente, en ninguna circunstancia podemos sacrificar un principio en aras de una quimera, y hoy la política futura de Estados Unidos con relación a América Latina es una incógnita, puede ser una quimera”.
“Creo que hoy en la América Latina la batalla prioritaria es —a mi juicio— derrotar el neoliberalismo, porque si no derrotamos al neoliberalismo desaparecemos como naciones, desaparecemos como Estados independientes, y vamos a ser más colonias de lo que nunca lo fueron los países del Tercer Mundo.”
“Hace ya un año, en expresión de nuestra voluntad política soberana, decidimos constituir la Asociación de Estados del Caribe. Tenemos ante nosotros un gran desafío. Se trata de forjar un destino común para naciones notablemente dispares en cuanto a tamaño, población y desarrollo [….]. La región comprende, por fin, que en la unidad está el camino futuro de nuestros pueblos.”
“(…) el puertorriqueño es como el uruguayo: latino, tiene la misma cultura; sin embargo, lo vemos allí en la más triste condición, que es la de tener que soportar aquello casi como un fatalismo, y con un gran número de gente partidaria de convertir a Puerto Rico en un Estado de la Unión, y ese es un país latinoamericano”.
“Imitemos el ejemplo de aquellos que fueron nuestros predecesores. Hagamos lo que Bolívar, San Martín, Artigas, O'Higgins, Sucre, Juárez, Morazán y Martí habrían hecho en iguales circunstancias, para que Nuestra América ocupe un lugar digno en un mundo en que todos tengamos derecho a vivir.”