“Imitemos el ejemplo de aquellos que fueron nuestros predecesores. Hagamos lo que Bolívar, San Martín, Artigas, O'Higgins, Sucre, Juárez, Morazán y Martí habrían hecho en iguales circunstancias, para que Nuestra América ocupe un lugar digno en un mundo en que todos tengamos derecho a vivir.”
“Los problemas del mundo se agravan con sus ideas neoliberales y con las recetas políticas que les han aplicado a los países desde África hasta América Latina. Nosotros, desde que levantamos la primera arma en nuestra lucha por la independencia no queríamos recetas de nadie, y nadie tenía que darnos receta. Nadie dio recetas a Céspedes, ni a Agramonte, ni a Martí, ni a Maceo, ni a ninguno de los padres que fundaron esta nación”.
"Cuando hablan de derechos humanos, ¿qué país ha respetado más que nuestro país los derechos humanos? Una Revolución que en más de 36 años no ha conocido un desaparecido, cosa de la cual se habla en los periódicos todos los días: desaparecidos, represiones, matanzas, la policía contra el pueblo lleno de escafandras, de palos y de cosas, eso ustedes lo ven por televisión en todas partes, incluso en Europa. Un país sin escuadrones de la muerte, un país sin asesinados ni desaparecidos, nada de eso, algo que ha ocurrido, desgraciadamente, en los hermanos países de América por decenas y decenas de miles."
“Es tan abrumadora la mayoría que apoya a la Revolución, que por eso es fuerte, y ese espíritu se ha fortalecido en los últimos años, pero si no tuviéramos el pueblo unido que tenemos, si no tuviéramos el sistema que tenemos, ya no habría Revolución Cubana”.
“Esta pudiera decirse, con razón, que fue la cuna de la liberación de Sudáfrica; pero un día será como la cuna de la dignidad de toda África. Y no es que el África no haya luchado, no es que el África no cuente con miles y decenas de miles de actos heroicos, pero aquí quedaba el más doloroso recinto de un sistema de esclavización y de injusticia que ha durado miles de años, pero que en especial para el África, América Latina y el Tercer Mundo duró cientos de años.”
“(…) veo una hora nueva en Venezuela, pilar inconmovible e inseparable de la historia y el destino de nuestra América. Uno tiene derecho a confiar en la experiencia o en su punto de vista; no porque seamos infalibles ni mucho menos o porque no hayamos cometido errores, sino porque hemos tenido la oportunidad de estudiar en el largo curso de una academia de 40 años de Revolución”.
“La fortuna quiso que Venezuela fuera el país que más luchara por la independencia de este hemisferio. Comenzó por aquí, y contaron con un legendario precursor como Miranda, que llegó a dirigir hasta un ejército francés en campaña, librando batallas famosas que en determinado momento evitaron a la Revolución Francesa una invasión de su territorio”.
"(...) tenemos que unirnos no solo los del Caribe y los de Centroamérica, sino también unirnos con Suramérica, ellos lo necesitan tanto como nosotros (...)"
“Como latinoamericanos lo que tenemos que hacer es tratar de colaborar con Colombia, con el país; ayudar al país a alcanzar una paz justa, una paz que beneficie a todos, desde luego”.
“(…) algo que deseamos para nuestros periodistas y que ojalá fuese posible para todos los periodistas de América Latina y para todos los periodistas del mundo: que nuestros periodistas se constituyan, con el transcurso del tiempo, en un contingente que pudiera calificarse como el mejor preparado del mundo. No voy a decir que los mejores del mundo, que es muy diferente a decir, como conjunto y como promedio, los periodistas con mayor preparación del mundo, para trabajar por el mundo y para el mundo, para librar una batalla universal”.
“En América Latina, donde el neoliberalismo se ha aplicado con ortodoxia doctrinal, el crecimiento económico de la etapa neoliberal tampoco va más allá de la mitad del que se obtuvo con políticas desarrollistas conducidas por los Estados”.
“La integración para América Latina y el Caribe es fundamental. Sólo unidos podremos renegociar las condiciones de nuestro papel en este hemisferio. Digo lo mismo con relación a la necesidad de unir los esfuerzos de los países del Tercer Mundo frente al poderoso e insaciable club de los ricos”.