“(…) lo que ha significado en el orden personal para los diputados el contacto directo con los electores, las impresiones que han sacado, la admiración que han experimentado, en un proceso donde los diputados aprendieron más que lo que enseñaron en los contactos con la población”.
“Realmente lo que se produce en las elecciones de Estados Unidos no es el triunfo del neoliberalismo, lo que se produce en Estados Unidos, desde el punto de vista electoral, es un revés del neoliberalismo (…)”.
“La extraordinaria calidad humana y política de nuestros compatriotas se puso de manifiesto en las últimas elecciones, verdadero mensaje al mundo de lo que es Cuba, verdadera prueba de cómo actúa un pueblo de elevada cultura y sólida conciencia política. Grandes ilusiones se hicieron los enemigos de ver desgastada y debilitada la Revolución por las duras realidades del período especial.”
“En nuestro proceso electoral tan democrático como no existe en ninguna otra parte, desde la forma de elegir los candidatos, que es muy importante, hasta la forma de elegir las autoridades en los distintos niveles, municipal, provincial y nacional, cómo se podrían concebir sin los CDR; en la lucha contra catástrofes naturales, y, sobre todo, en la lucha política, en la defensa de la Revolución y en la elevación de una conciencia.”
“A los que nos piden que tengamos dos partidos les decimos: ¡No, porque con este es suficiente; este basta y es el que garantiza la unión, el futuro, la independencia de nuestro país!” “Por eso es tan importante el concepto de que el Partido ni postula ni elige. Un sistema social y político como el nuestro solo se puede sostener por el consenso del pueblo, por el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo (…)”
"Aquí son nuestros ciudadanos los que postulan, como saben ustedes perfectamente bien, y aquí son nuestros ciudadanos los que eligen, y hay mucho más que un partido: hay un partido que dirige, pero hay millones que postulan y millones que eligen. En ningún otro país hay más participación popular y democracia que en Cuba".
“(…) en ese país solo excepcionalmente un hombre puede llegar al Parlamento sin grandes recursos, o con los recursos que les puedan dar los amigos, gente modesta; pero los grandes caudales de miles de millones que se gastan en esas elecciones es dinero de las grandes empresas, de los grandes negocios, es dinero de la gente rica. Y si no tienen esos recursos no pueden salir electos ni senadores, ni representantes, ni para cargos de gobernadores u otros poderes ejecutivos; quiero decir gobernadores, o alcaldes, o presidentes, o vicepresidentes. Los escándalos detrás de cada elección sobre la recaudación y uso de los fondos electorales duran cuatro años, hasta que viene la otra elección, y son cada vez más grandes, en el caso de Estados Unidos”.
“Nada nos importa quién pueda ser el próximo jefe del gobierno de la superpotencia que ha impuesto al mundo su sistema de poder hegemónico y dominante. Ninguno de los que aspiran a serlo nos inspira confianza alguna. Es inútil que inviertan innecesario tiempo en declaraciones y promesas contra Cuba para obtener el voto de unos cuantos apátridas que hasta se atrevieron a pisotear y quemar banderas norteamericanas. Cualquiera que fuese el nuevo Presidente de Estados Unidos, deberá saber que aquí está y estará Cuba con sus ideas, su ejemplo y la indoblegable rebeldía de su pueblo”.
“Cuando en Estados Unidos uno de los candidatos logra el control mayoritario de los delegados de una de las dos grandes fracciones del sistema político dominante en ese país, en el que suelen invertir cientos de millones de dólares, se inicia el proceso final de la contienda”.
“Nuestras elecciones son la antítesis de las que tienen lugar en Estados Unidos, no un domingo, sino el primer martes de noviembre. Allí lo primero es ser muy rico, o contar con el apoyo de mucho dinero. Después, invertir sumas enormes en publicidad, que es experta en lavado de cerebros y reflejos condicionados. Aunque hay honrosas excepciones, nadie puede aspirar a ningún cargo importante si no dispone de millones de dólares”.
“En unas elecciones donde el ejercicio del voto no es obligatorio, nuestro pueblo acaba de pronunciar su veredicto […] en urnas custodiadas por colegiales. Ese es el ejemplo que Cuba ofrece.”
“Soy decidido partidario del voto unido. Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo gracias al cual pudimos continuar el camino escogido.”