"¡Desaparezca la filosofía del despojo, y habrá desparecido la filosofía de la guerra!"

“Los que han estado exponiendo al mundo a los peligros de una guerra atómica no son precisamente los que desean para la humanidad una vida mejor; no son precisamente los pueblos que quieren cosechar el fruto de su esfuerzo; los que han estado poniendo en peligro la paz del mundo no son los que luchan por ideales mejores para la humanidad, sino precisamente aquellos que luchan por mantener a la humanidad en el atraso, por mantener a la humanidad en la explotación, por mantener a los pueblos en el coloniaje”.

“El mundo se encuentra más cerca que nunca de la oportunidad o del minuto en que la guerra podría ser erradicada para siempre; el mundo se encuentra también más cerca que nunca del minuto en que la explotación y el hambre podrían ser erradicados para siempre de la sociedad humana. El mundo se encuentra en uno de esos momentos culminantes del proceso humano y, sin embargo, el mundo también ve constantemente perturbadas su tranquilidad y su esperanza en ese mundo mejor por la terrible amenaza de la guerra”.

“Las amenazas de guerra hoy en el mundo, como siempre a lo largo de la historia, provienen de los que quieren seguir manteniendo sobre el hombre el derecho al pillaje y a la explotación”.

“Los peligros de guerra que amenazan hoy a los pueblos y a la humanidad no provienen de los hombres amantes de la justicia, no provienen de los hombres amantes del progreso de la humanidad, no provienen de los hombres que desean una vida mejor para el hombre, un destino mejor para el género humano; no provienen de los hombres que luchan por la libertad, por la soberanía y la independencia de los pueblos, por el derecho a la autodeterminación de cada nación, por el derecho de los pueblos a disfrutar de sus riquezas naturales y disfrutar del fruto de su trabajo”.

"¡Qué hermoso sería el curso de la vida de la humanidad si en vez de guerras atómicas, si en vez de carreras armamentistas, provocadas por los imperialistas y los colonialistas, todos los pueblos del mundo se pudieran dedicar a luchar contra la incultura, contra la enfermedad, contra la pobreza!".

“Y ante la realidad objetiva e históricamente inexorable de la revolución latinoamericana, ¿cuál es la actitud del imperialismo yanki? Disponerse a librar una guerra colonial con los pueblos de América Latina; crear el aparato de fuerza, los pretextos políticos y los instrumentos seudolegales suscritos con los representantes de las oligarquías reaccionarias para reprimir a sangre y fuego la lucha de los pueblos latinoamericanos”.

“El imperialismo significa hoy el peligro de guerra, la amenaza de guerra, de una guerra que haría palidecer a las guerras anteriores, una guerra que significaría la destrucción de cientos de millones de vidas, si es que puede alguien calcular la destrucción que ocasionaría una guerra atómica”.

"La lucha por la paz, es decir, la lucha contra la guerra, la lucha por el desarme, significa no una actitud pasiva, sino una actitud activa en favor de la independencia y de la liberación de los pueblos".

"Los imperialistas necesitan del peligro de guerra para mantener la opresión sobre sus propios obreros, para mantener la represión sobre sus propias clases trabajadoras; los imperialistas necesitan del peligro de guerra para armarse, para justificar su carrera armamentista".

“Cada cual debe luchar por la paz a su manera, cada cual debe luchar por la paz con lo que pueda y como pueda. Así, la América Latina, al enfrentarse cada vez más a los imperialistas, lucha por la paz. Mientras más pueblos luchando por su libertad, más posibilidades de paz en el mundo, más maniatados estarán los imperialistas, más débiles serán los imperialistas para desencadenar la guerra”.

“(…) en ningún otro minuto de la historia humana la paz es tan necesaria, porque en ningún otro minuto de la historia humana la guerra significa tanta destrucción y tanta muerte. En ningún otro minuto de la historia humana la idea de la guerra es tan terrible como en este momento”.