"La gloria de los revolucionarios, de todos los que han combatido, pertenece al pueblo y pertenece a la historia. ¡Los muertos que han caído, cualquiera que haya sido su brazalete, pertenecen a la patria y pertenecen a la historia, no pertenecen a nadie! ¡Los sacrificios que se han hecho pertenecen a la patria y pertenecen a la historia!".
“Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia: la tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil. Decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario. Engañar al pueblo, despertarle engañosas ilusiones, siempre traería las peores consecuencias, y estimo que al pueblo hay que alertarlo contra el exceso de optimismo”.
"(...) en las circunstancias actuales la Revolución Cubana tiene que estar muy alerta y el pueblo cubano tiene que estar muy alerta y muy unido frente a los peligros que lo amenazan".
"Yo creo en los pueblos como en algo vivo, como en algo capaz de hacer la historia, porque son los pueblos los que han hecho la historia, no los hombres. Los hombres pueden interpretar algo, adivinar, intuir una situación histórica determinada, las cualidades de un pueblo; pero si no hay pueblo no hay ni estadistas, ni generales, ni guerreros, ni nada absolutamente".
“De cada acontecimiento histórico debemos sacar nuestra lección, porque precisamente solo los pueblos que aprenden de los acontecimientos históricos pueden llegar adelante, muy lejos en la marcha hacia adelante”.
"Cuba está librando una batalla extraordinaria por su porvenir, y por primera vez en nuestra historia el pueblo se siente dueño de sus propios destinos; por primera vez en nuestra historia, el pueblo está viendo realizar aquellas cosas por las cuales ha estado clamando puede decirse que desde hace más de un siglo."
“Por primera vez en nuestra historia el pueblo se siente dueño de sus propios destinos; por primera vez en nuestra historia, el pueblo está viendo realizar aquellas cosas por las cuales ha estado clamando puede decirse que desde hace más de un siglo, y como el pueblo está consciente de esa batalla, del minuto que está viviendo”.
“Y recuerden esto, recuerden esto que nos enseña la historia: que estos procesos revolucionarios no tienen término medio, y que o triunfan plenamente o son derrotados, que la historia enseña que se pasa de la extrema revolución a la extrema reacción. Y que, desde luego, entre los derrotados tengan la seguridad de que a nosotros no nos contarán.”
“Una revolución no es un acontecimiento sencillo en la historia de un pueblo. Una revolución es un hecho complejo y difícil y que tiene, además, la virtud de ser una gran maestra, porque nos va enseñando sobre la marcha, y sobre la marcha va fortaleciendo la conciencia del pueblo, y sobre la marcha nos va enseñando qué es una revolución”.
"(...) cuando en el futuro se hable de esta obra revolucionaria, se hablará de una sola generación, porque en este minuto histórico se han unido todas las generaciones, en este minuto histórico somos una sola generación en pie de lucha, obligados todos a poner nuestro esfuerzo, obligados todos a hacer lo que esté al alcance de nuestras manos, obligados todos a luchar, porque se está defendiendo lo que ustedes quisieron hacer, se está defendiendo lo que quisieron hacer nuestros mambises, se está defendiendo lo que quiere hacer nuestra juventud".
“Los que hemos leído la historia de América, los que más de una vez nos hemos puesto a meditar, desde que adquirimos las primeras nociones políticas, desde que adquirimos los primeros conceptos de lo que era este continente, de su origen, de su historia; y se nos hacía difícil comprender por qué la América nuestra había llegado al estado actual;(…) por qué habíamos vivido tan ausentes; por qué habíamos vivido tan distantes; por qué habíamos vivido tan indiferentes nosotros a los que muchas veces no nos ha separado más que un río, o una línea imaginaria, o una montaña o un brazo de mar; pero que en el fondo y en esencia éramos la misma cosa.”
“Y no es nuevo, ya la historia nos hablaba de grandes mujeres en nuestras luchas por la independencia, y una de ellas las simboliza a todas: Mariana Grajales, aquella que le dijo al hijo más pequeño: “¡Empínate, para que vayas a luchar también por tu patria!"