“Los revolucionarios no esperamos nada, lo que significa que el revolucionario debe entregarse y se entrega de manera total a una causa, a sus ideas, a sus objetivos nobles, sin esperar nada. Yo diría, sin disminuir en lo más mínimo cualquier otra convicción, que eso es realmente lo que hace la verdadera convicción revolucionaria”.

“Con relación a Cuba no hay solo embargo, el embargo es una palabra piadosa. Nosotros decimos bloqueo; pero lo que ha habido con relación a Cuba es realmente una guerra económica, una guerra política”.

“(…) el embargo es una palabra piadosa, el bloqueo se acerca más, no es ni embargo ni bloqueo, es una guerra económica contra nuestro país, que no se le permite comprar una aspirina, no se le permite comprar un citostático, no se le permite comprar en Estados Unidos una medicina que pueda salvar vidas, y este es uno de los países más avanzados en las investigaciones médicas”.

“¿Qué es un bloqueo? Un arma atómica silenciosa que mata mujeres, hombres, niños, adolescentes; ese es el bloqueo”.

“Que no les quepa duda de que seguiremos siendo socialistas y comunistas. Y nos van a respetar más porque a los que cambian de bandera no se les respeta. A los que traicionan sus ideales jamás se les respeta, a los que traicionan sus principios jamás se les ha respetado ni se les respetará; por tanto, estamos seguros de que a Cuba se le respetará, a los cubanos, a nuestro pueblo”.

“Los hombres pasan, los pueblos quedan; los hombres pasan, las ideas quedan. Los hombres pasan, pero el sentido de la justicia, de la hermandad y de la igualdad entre los seres humanos, el derecho a defender sus valores, a defender sus esperanzas, a defender su alegría, (…) en nuestro pueblo, no pasará jamás”.

“Sin bloqueo nosotros marcharíamos adelante a muy buen ritmo; el bloqueo es el obstáculo fundamental al desarrollo económico del país (…)”

“No podrán vencernos ideológicamente, ni podrán vencernos con el poder de las armas, como no nos han podido vencer con el implacable, cruel y despiadado bloqueo que nos han impuesto”

“Nosotros, los revolucionarios, nuestros profesores, nuestros intelectuales y nuestros hombres de ciencia, tenemos que profundizar en los problemas actuales de nuestro mundo y avizorar lo que viene inexorablemente. Digo que realmente es una tarea de importancia vital, y tenemos que promover esos estudios y esos recursos. Llega mucha información de todas partes, noticias de todas partes, medios de comunicación que se han desatado hasta lo inimaginable y que están configurando un planeta en condiciones muy serias, cosas que pueden apreciarse”.

"(...)Si no es posible vivir con honor y con justicia, si no es posible ser hombre y ser hombre libre, ¿para qué queremos la vida?; es preferible la muerte. Y más, cuando los hechos prueban, o están probando de una manera irrebatible que la muerte, como podríamos decirle al Che, no existe. Al contrario, cuando los hombres escogen el deber y el honor, cuando escogen lo que es justo, es precisamente cuando más viven, porque viven mientras viva una idea, y las ideas no mueren, las causas justas se perpetúan a lo largo de los tiempos, como se perpetuarán nuestras ideas y se perpetuará nuestra causa justa, por encima de las victorias parciales y efímeras de los enemigos de esas ideas, de los enemigos de esas causas justas. Y nosotros escogimos hace rato, en este dilema, y por eso decimos también: ¡Socialismo o Muerte!"

"El problema no es Raúl y Fidel. Nosotros, por lo general, ni nos montamos en el mismo avión, ni en el mismo helicóptero. Tomamos algunas medidas para no estar todos los días corriendo el riesgo de que desaparezcan dos cuadros de los históricos; pero hay que pensar más allá realmente, hay que pensar en el colectivo de dirección, las tradiciones, las ideas, los principios. Hay que garantizar cuando no estén ni Fidel, ni Raúl. Seríamos realmente unos irresponsables imprevisores si no pensáramos en eso".

“Tenemos que levantar una montaña de acero, contra la cual se estrelle todo; tenemos que desarrollar un partido de acero; tenemos que asegurar la supervivencia de nuestra Revolución contra cualquier desvío, contra cualquier peligro, externo o interno, hoy, mañana y siempre. Me parece que esa es la idea clave, es el mensaje que quiero trasmitirles hoy (...) Espero que estas ideas ustedes las conserven todo el tiempo posible, en especial dos de ellas: una, la que tiene que ver con los próximos años, la expliqué bien, convertir lo excepcional en regla; y otra, garantizar la unidad, los principios, los ideales y las condiciones que preserven siempre nuestra Revolución.”