"Nuestra juventud tiene delante una misión histórica que se va más allá de las estrechas fronteras de nuestra pequeña patria, nuestra juventud tiene una misión en todo ese mundo subdesarrollado, en todo ese mundo que lucha contra el imperialismo, que lucha contra el colonialismo(...)"
“Nuestro país es un país pequeño, nuestro territorio puede ser, incluso, parcialmente ocupado por el enemigo, que eso no querría decir jamás cese de nuestra resistencia; pero el mundo es grande y los imperialistas están en todas partes, ¡y para los revolucionarios cubanos el campo de batalla contra el imperialismo abarca a todo el mundo!”
“Nosotros somos un estado pequeño, bastante próximo a las costas de la metrópoli imperialista, nuestras armas son eminentemente armas defensivas, ¡pero nuestros hombres, de todo corazón, nuestros militantes revolucionarios, nuestros combatientes están dispuestos a luchar contra los imperialistas en cualquier parte del mundo!”
“En la América Latina no debe quedar ni uno, ni dos, ni tres pueblos luchando solos contra el imperialismo. La correlación de fuerzas de los imperialistas en este continente, la proximidad de su territorio metropolitano, el celo con que tratará de defender sus dominios en esta parte del mundo, exige en este continente, más que en ninguna otra parte, una estrategia común, una lucha común y simultánea”.
“Es enorme el esfuerzo que debemos realizar para hacer las cosas que las circunstancias históricas nos exigen en este momento. Bien ha valido la pena luchar como hemos luchado, resistir como hemos resistido, y empezar a marchar como estamos empezando a marchar hacia adelante”.
“Esta Revolución lucha, incluso, por no devorar a ninguno de los que hayan sido hijos suyos (…) Lucha por hacer que cualquier hombre rectifique, que cualquier revolucionario equivocado rectifique; lucha porque los revolucionarios superen sus defectos; lucha porque los revolucionarios se superen a sí mismos; es paciente, es tolerante; trata de ayudar a los compañeros y no de destruirlos.”
“Esta Revolución lucha, incluso, por no devorar a ninguno de los que hayan sido hijos suyos (…) Lucha por hacer que cualquier hombre rectifique, que cualquier revolucionario equivocado rectifique; lucha porque los revolucionarios superen sus defectos; lucha porque los revolucionarios se superen a sí mismos; es paciente, es tolerante; trata de ayudar a los compañeros y no de destruirlos.”
“Cuando iniciamos esta lucha no le pedimos permiso a nadie; cuando iniciamos esta lucha no contábamos más que con nuestras propias fuerzas. Hemos hecho nuestra Revolución en un momento decisivo de la historia; hemos hecho nuestra Revolución cuando los sentimientos y los vínculos internacionalistas entre los pueblos han llegado a su nivel más alto; pero no obstante ello, si tenemos que pelear solos pelearemos; cuando llegue la hora de defender la soberanía de esta patria, el suelo de esta patria, la bandera de esta patria, como el primer día, cuando empezamos la lucha, no diremos: ¿Cuántos combatirán con nosotros?, no contaremos el número de nuestros soldados ni contaremos el número de nuestros soldados enemigos, ¡solo sabremos que nuestro deber es pelear, que nuestro deber es morir si es necesario hasta el último revolucionario!”
“[...] América es una sola: campo de lucha por la libertad, campo de lucha por la dignidad y por la justicia [...]”.
“(…) nuestra libertad jamás será una libertad completa, jamás será una libertad cabal, mientras los demás pueblos no sean también libres; sabemos que en nuestra lucha con el imperialismo jamás podríamos salir victoriosos si no nos apoyamos en las fuerzas de todos los que luchan contra el imperialismo”.
“El burocratismo es un mal que exigirá en estos años una lucha permanente, porque si bajamos la guardia el burocratismo toma la ofensiva”.
“Este pueblo tiene una larga tradición de lucha desde hace mucho tiempo, y fue lo que logró ir creando su conciencia, conciencia que no pudo ser destruida en todos los siglos de dominación”.