" (...) ¿Puede alguien extrañarse de que la Conferencia se viera obligada, por razones que no surgen de ningún prejuicio político sino del análisis objetivo de los hechos, a señalar que la política de los Estados Unidos desempeña un papel fundamental para impedir el establecimiento de una paz justa y completa en la región al alinearse con Israel, apoyarlo y trabajar por obtener soluciones parciales favorables a los objetivos sionistas y garantizar los frutos de la agresión israelí a costa del pueblo árabe de Palestina y de la nación árabe?"

" La base de la paz justa en la región comienza por la retirada total e incondicional de Israel de todos los territorios árabes ocupados y supone para el pueblo palestino la devolución de todos sus territorios ocupados y la recuperación de sus derechos nacionales inalienables, incluido el derecho de retorno a su patria, a la libre determinación y al establecimiento de un Estado Independiente en Palestina, de conformidad con la Resolución 3236 de la Asamblea General. Ello implica la ilegalidad y nulidad de las medidas adoptadas por Israel en los territorios palestinos y árabes ocupados, así como del establecimiento de colonias o asentamientos en tierras palestinas y en los demás territorios árabes, cuyo desmantelamiento inmediato es un requisito para la solución del problema."

"(...) así, al iniciar la situación de África, y después de apreciar el avance registrado de la lucha de los pueblos africanos para su emancipación, los jefes de Estado o de Gobierno subrayaron como problema fundamental de la región, la necesidad de erradicar del continente, y en especial de Africa Meridional, el colonialismo, el racismo, la discriminación racial y el apartheid."

"No vamos a renunciar a seguir haciendo un aporte internacional en la lucha por la paz, en la lucha por la distensión; es decir, no vamos a renunciar a esos esfuerzos. Es nuestro deber hacerlo".

"Sabemos los problemas que tiene el mundo, sabemos la necesidad de insistir en la búsqueda de la paz, en la colaboración internacional, en la solución de los problemas económicos, en la solución de los problemas del desarrollo para el mundo. Sabemos que ese es deber nuestro, obligación nuestra, y no vamos a renunciar a seguir luchando".

"Nosotros no seguimos una política de provocaciones, nosotros no estamos interesados en crear conflictos; nosotros, incluso, estamos conscientes de que es deber de nuestro país luchar por la paz, aportar su esfuerzo para evitar que continúe deteriorándose la situación internacional, para evitar el retorno a la guerra fría. Estamos conscientes de que ese es uno de nuestros deberes, no solo como país independiente, como país consciente, como país revolucionario, como país socialista, sino país que tiene una responsabilidad ante otros países en el seno del Movimiento de los No Alineados".

"[…] son hechos preocupantes, porque estas situaciones de tirantez internacional afectan a todo el mundo, y el mundo se encuentra en este momento con una serie de crisis: crisis económica, crisis energética, inflación, recesión. Entonces, ¿cuáles podrán ser las consecuencias, si tenemos, además, de nuevo, guerra fría y auge de la carrera armamentista, para todos los pueblos, para todos los pueblos sin excepción? Especialmente, para los países subdesarrollados, todos estos problemas son sumamente serios. En momentos en que precisamente hay que luchar más por la paz, en el momento en que hay que luchar por la colaboración internacional, en el momento en que hay que movilizar recursos económicos para el desarrollo de gran número de países, que fue lo que nosotros planteamos en las Naciones Unidas, lo que está resultando es esta situación realmente grave y preocupante para todos los pueblos del mundo."

“En Nicaragua hay una revolución popular, en primer lugar, una revolución popular cuya fuerza fundamental se basa en los obreros, los campesinos, los estudiantes y las capas medias de la población. Ahora, esa revolución popular dirige el proceso, planifica el proceso, para hacer en cada momento lo que en cada momento deba hacerse”.

“Como revolucionarios, como patriotas, como socialistas, como internacionalistas, deseamos la paz y estamos conscientes de la necesidad de luchar por la paz; pero no somos ni seremos jamás como los cristianos de la antigua Roma, que entregaban mansamente sus vidas a sus enemigos. ¡Con fiereza indomable somos capaces de luchar y lucharemos para defender nuestros derechos, nuestra obra, nuestro porvenir, la vida de las presentes y futuras generaciones; para defender nuestra tierra, nuestro cielo, nuestra bandera, nuestra libertad!”

“Los revolucionarios, por naturaleza, somos optimistas. No creemos, sin embargo, en la espontaneidad: creemos que la paz, la distensión, la coexistencia civilizada entre los Estados, debemos conquistarlas con nuestra lucha y con nuestra fuerza”.

“La paz es solo la condición primaria para poder volcar, consecuentemente, los colosales caudales de energía y recursos necesarios para que toda la humanidad, y no solo una parte de ella, pueda vivir en forma honorable, decente y decorosa.”

“[...]si no hay desarrollo y un mínimo de justicia para los pueblos, tampoco habrá paz”.